Bitcoin Under Stress: Measuring Infrastructure Resilience 2014-2025
Este estudio longitudinal de 2014 a 2025 demuestra que la infraestructura física de Bitcoin es altamente resiliente a fallos aleatorios en cables submarinos, y que la adopción de TOR, lejos de introducir fragilidad oculta, incrementa la robustez de la red al aprovechar la geografía bien conectada de sus nodos de retransmisión.