The Pell Tower and Ostronometry

Este artículo extiende el estudio de Conway y Ryba sobre tablas de secuencias de Fibonacci bi-infinitas a recurrencias de la forma Xn+1=dXn+Xn1X_{n+1}=dX_n+X_{n-1}, revelando nuevos patrones, un "Muro Rojo" y sistemas de numeración exóticos.

Robbert Fokkink

Publicado 2026-03-11
📖 4 min de lectura🧠 Análisis profundo

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¡Hola! Imagina que las matemáticas son como un jardín gigante donde crecen números en lugar de flores. Durante mucho tiempo, los matemáticos han estudiado un tipo de planta muy especial llamada sucesión de Fibonacci (0, 1, 1, 2, 3, 5, 8...). Es famosa porque cada número es la suma de los dos anteriores.

Hace unos años, dos matemáticos (Conway y Ryba) descubrieron que si organizas estas plantas en una tabla gigante, se forma una figura que parece el Edificio Empire State de Nueva York. Es una estructura con "pisos" y "muros" que siguen reglas muy curiosas.

En este nuevo artículo, el autor, Robbert Fokkink, decide: "¿Y si intentamos construir edificios similares con otras reglas de crecimiento?".

Aquí te explico los conceptos clave de su descubrimiento usando analogías sencillas:

1. De la "Torre de Fibonacci" a la "Torre de Pell"

Imagina que la regla para hacer crecer la planta es: "Sigue sumando los dos anteriores". Eso da la Torre de Fibonacci.

Fokkink cambia la regla. Ahora dice: "Multiplica el último número por un número mágico (llamémoslo d) y luego suma el anterior".

  • Si d = 1, seguimos teniendo la Torre de Fibonacci (el Empire State).
  • Si d = 2, obtenemos los números de Pell (0, 1, 2, 5, 12...). A esta nueva estructura la llama la Torre de Pell.
  • Si d = 3, 4, 5..., construimos torres aún más altas y extrañas.

2. El "Edificio Empire State" vs. La "Torre de Pell"

La Torre de Fibonacci es como un rascacielos muy ordenado. Tiene una simetría perfecta: si miras los números de izquierda a derecha, hay un "pilar" central y los números se reflejan como en un espejo (son palíndromos).

La Torre de Pell (cuando d=2) es más como un edificio de apartamentos con terrazas irregulares.

  • El Muro Rojo: Imagina que en el edificio hay un muro rojo invisible. A la derecha de este muro, los números son positivos. A la izquierda, aparecen números negativos (como si fueran sótanos).
  • La Terraza: Entre el muro rojo y el "muro izquierdo" (el final del edificio), hay una pequeña terraza. Aquí es donde la magia ocurre: los números se comportan de forma extraña, alternando signos y saltando de un lado a otro.
  • El desorden: A diferencia del Empire State, que es muy simétrico, la Torre de Pell tiene una estructura más "salvaje". Los números no se reflejan perfectamente, pero siguen un patrón oculto muy interesante.

3. El "Sistema de Números Exótico" (Ostronometría)

Para entender cómo se construyen estos edificios, el autor usa una herramienta llamada Ostronometría.

  • La analogía: Imagina que quieres describir la posición de un apartamento en este edificio. En lugar de usar números normales (1, 2, 3...), usas un "código secreto" basado en palabras.
  • El código: Cada número tiene una "palabra" única hecha de ceros y unos (y a veces un dos, si usamos la Torre de Pell).
    • Si la palabra empieza con un cero, el número está en una zona específica.
    • Si la palabra es un "palíndromo" (se lee igual al revés, como "101"), ese número tiene un comportamiento especial (es un "apartamento espejo").
  • Ostronometría: Es como la trigonometría (la matemática de los triángulos y círculos), pero aplicada a estos números exóticos. El autor demuestra que, aunque parezca magia, hay fórmulas matemáticas que conectan estos números de la misma forma que las ondas de sonido o la luz se conectan en la física.

4. ¿Por qué importa esto?

El autor nos dice que los números negativos (los que están en los sótanos o a la izquierda del muro rojo) a menudo han sido ignorados o vistos como "malos" o "difíciles". Pero en esta Torre de Pell, los números negativos son esenciales para que el edificio tenga sentido. Sin ellos, la estructura se derrumba.

En resumen:
El autor ha tomado un juego de construcción de números (que antes solo se hacía con la regla de sumar) y lo ha ampliado. Ha descubierto que al cambiar la regla de construcción, aparecen nuevas "ciudades" matemáticas (las Torres de Pell) con sus propias leyes de arquitectura, muros rojos, terrazas y códigos secretos.

Es como si descubrieras que, al cambiar un solo ladrillo en la receta de un pastel, no solo cambia el sabor, sino que el pastel se convierte en un castillo con torres que nunca habías visto antes. ¡Y lo mejor es que ahora sabemos cómo leer los planos de esos castillos!