Why Ethereum Needs Fairness Mechanisms that Do Not Depend on Participant Altruism

El análisis empírico de este paper demuestra que la suposición de que una fracción significativa de proponentes de bloques en Ethereum actúa de forma altruista es incorrecta, ya que menos del 1,4% cumple consistentemente con los objetivos de descentralización, lo que evidencia la necesidad de implementar mecanismos de incentivos o penalizaciones que no dependan de la buena voluntad de los participantes para garantizar la equidad.

Patrick Spiesberger, Nils Henrik Beyer, Hannes Hartenstein

Publicado Mon, 09 Ma
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Imagina que Ethereum es una inmensa ciudad digital donde, cada pocos segundos, se construye un nuevo "bloque" de edificios (transacciones) que todos deben aceptar como la verdad oficial.

Para que esta ciudad funcione, se necesita un arquitecto (llamado "proposer" o proponente) elegido al azar en cada ronda. La regla de oro de la ciudad es que este arquitecto debe ser justo: debe incluir a todos los que pagaron su entrada, sin discriminar a nadie y sin dejar fuera a los amigos de los ricos solo porque le pagaron un soborno.

El problema que descubren los autores de este estudio es que la ciudad está en peligro porque confiamos demasiado en que los arquitectos tengan "corazón de oro" (altruismo), cuando en realidad la mayoría solo busca el dinero.

Aquí tienes la explicación sencilla de lo que descubrieron:

1. El mito del "Arquitecto Bondadoso"

La idea actual de cómo arreglar la ciudad es: "Si formamos un comité de arquitectos, es muy probable que al menos uno de ellos sea un buen samaritano que se negará a aceptar sobornos y asegurará que todos entren".

Esto se basa en la suposición de que hay muchos arquitectos que, aunque podrían ganar más dinero siendo injustos, eligen ser justos por principios.

La realidad del estudio:
Los investigadores observaron a miles de arquitectos durante cuatro meses y descubrieron una verdad incómoda: casi nadie es un "buen samaritano".

  • El 91% de los arquitectos ni siquiera construyen los edificios ellos mismos. Se los venden a una empresa gigante y centralizada (llamada MEV-Boost) que les dice: "Yo construyo el bloque más rentable, tú solo pones tu firma". Es como si un chef contratara a un maestro de cocina para que cocine, pero el chef no sabe qué ingredientes hay en la olla.
  • De ese pequeño resto que no vende su trabajo, la mayoría sigue trabajando en equipo con esos mismos gigantes o tiene dueños que controlan a muchos arquitectos a la vez.
  • Al final, menos del 1.4% de los arquitectos actuaron de manera que podríamos llamar "realmente altruista" (sin ceder a la tentación del dinero fácil).

2. La analogía del "Comité de Seguridad"

Imagina que quieres asegurar la entrada a un concierto. La idea actual es: "Formemos un comité de 16 guardias. Si al menos uno es honesto, nadie podrá colarse".

  • Si crees que hay un 9% de guardias honestos: Con 16 guardias, tienes un 78% de probabilidad de que haya al menos uno honesto. ¡Parece seguro!
  • La realidad (menos del 1.4% honestos): Con 16 guardias, tu probabilidad de tener al menos uno honesto cae al 20%. ¡Es como jugar a la ruleta rusa! Es muy probable que todos los guardias del comité sean corruptos o estén comprados, y el concierto se arruine.

3. ¿Qué significa esto para el futuro?

El estudio nos dice que no podemos depender de la bondad humana (o de la "altruismo") para mantener Ethereum seguro y justo. La mayoría de los participantes son "racionales": si les das la oportunidad de ganar más dinero haciendo trampa, lo harán.

La solución propuesta:
En lugar de esperar a que aparezca un héroe, necesitamos cambiar las reglas del juego para que hacer lo correcto sea la opción más rentable.

  • En lugar de un comité pequeño de 16 personas, necesitaríamos un comité gigante de al menos 128 personas para tener una probabilidad decente de que alguien sea honesto (pero esto es lento y costoso).
  • O mejor aún, crear mecanismos donde, si intentas hacer trampa, pierdas mucho dinero (penalizaciones) o si eres justo, ganes una recompensa extra.

En resumen

El papel nos advierte: Dejemos de esperar que los arquitectos sean santos. La mayoría de ellos son empresarios que buscan maximizar sus ganancias. Si queremos que Ethereum sea justo y resistente a la censura, no podemos basar nuestra seguridad en la esperanza de que alguien actúe por "amor al prójimo". Necesitamos sistemas inteligentes que hagan que la justicia sea la estrategia más inteligente y rentable para todos.