Whataboutism

Este artículo propone un modelo teórico que demuestra que la estrategia retórica del "whataboutism" (desviar críticas señalando faltas similares en el oponente) exacerba el discurso ofensivo y puede provocar el colapso total de las normas de civismo, especialmente en sociedades polarizadas.

Kfir Eliaz, Ran Spiegler

Publicado 2026-03-10
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Imagina que la sociedad está dividida en dos grandes tribus, la Tribu A y la Tribu B. Ambas se miran con recelo, pero viven en el mismo pueblo.

En este pueblo, hay una regla no escrita: "Si insultas a alguien, te pueden juzgar". Pero, ¿quién te juzga? Puede ser un extraño de la otra tribu, o puede ser tu propio hermano de la tribu.

Los autores de este artículo (Kfir Eliaz y Ran Spiegler) han creado un modelo matemático para entender un fenómeno muy común en redes sociales y política: el "Whataboutism" (o "¿Y qué hay de...?").

La analogía del "Espejo Sucio"

Imagina que un miembro de la Tribu A insulta a alguien de la Tribu B.

  • La reacción normal: Un miembro de la Tribu B le grita: "¡Eso fue grosero! ¡Te vas a arrepentir!".
  • La reacción con "Whataboutism": El miembro de la Tribu A no niega el insulto. En su lugar, saca un espejo sucio y dice: "¡Espera un momento! ¿Y qué hay de cuando tu tribu insultó a un niño de mi tribu hace dos semanas? Nadie de tu tribu les dijo nada. ¡Así que no tienes derecho a juzgarme!".

El punto clave es que este argumento funciona solo si es verdad. Si la Tribu B realmente guardó silencio cuando su propio miembro insultó a la Tribu A, entonces el argumento del "Whataboutism" es un escudo perfecto.

¿Qué descubrieron los autores?

Ellos modelaron esto como un juego infinito donde la gente decide si insultar o no, basándose en si cree que podrá usar ese "espejo sucio" para defenderse. Aquí están sus hallazgos principales, traducidos a lenguaje sencillo:

1. El efecto dominó de la hipocresía

En un mundo ideal (sin Whataboutism), si alguien insulta, siempre hay una probabilidad de que alguien de su propia tribu le diga: "Oye, eso está mal". Esto mantiene la paz.

Pero cuando permitimos el "Whataboutism", las cosas cambian drásticamente:

  • Si la Tribu A sabe que la Tribu B guarda silencio ante sus propios insultos, la Tribu A se siente libre de insultar.
  • Pero, como la Tribu A también guarda silencio ante sus propios insultos (porque sabe que la Tribu B lo hará), la Tribu B también se siente libre de insultar.
  • Resultado: Se crea un ciclo vicioso. Cuanto más se insultan, más fácil es encontrar un "espejo sucio" para defenderse. Al final, las normas de cortesía se rompen por completo. Nadie se calla, todos insultan y todos usan el "¿Y qué hay de...?" para evitar consecuencias.

2. La polarización es el combustible

El modelo muestra que cuanto más "polarizada" esté la sociedad (cuanto más fuerte sea el odio o el orgullo de cada tribu), peor será el problema.

  • Si la gente se ofende más fácilmente y se siente más orgullosa de insultar, el "Whataboutism" se vuelve más frecuente.
  • Es como un fuego: si hay mucha leña seca (polarización), una pequeña chispa (un insulto) enciende un incendio que no se puede apagar.

3. El equilibrio inestable

Los autores descubrieron que hay muchos posibles "equilibrios" (escenarios posibles). Podría haber un mundo donde todos sean muy educados, y otro donde todos sean groseros.
Sin embargo, el modelo sugiere que la sociedad tiende naturalmente hacia el escenario más grosero. Es como si el "Whataboutism" fuera un virus que, una vez que entra, hace que la única forma de sobrevivir sea volverse más agresivo que el otro.

En resumen: ¿Por qué importa esto?

Este papel nos dice que el "Whataboutism" no es solo una excusa aburrida; es una máquina que destruye la civilidad.

  • Sin Whataboutism: Si insultas, te castigan. La gente piensa dos veces antes de hablar.
  • Con Whataboutism: Si insultas, esperas a que te juzguen y luego dices "¡Pero tú también lo hiciste!". Como todos saben que el otro lado lo hará, nadie se detiene.

La metáfora final:
Imagina que las normas de cortesía son un muro de contención que evita que el río de la ira inunde el pueblo. El "Whataboutism" no es una piedra que refuerce el muro; es una palanca que, al usarla, rompe los ladrillos del muro. Cuanto más lo usas, más débil se vuelve el muro, hasta que el río (los insultos y la polarización) lo arrasa todo.

El mensaje de los autores es claro: En sociedades muy divididas, el "Whataboutism" no resuelve los problemas; simplemente nos asegura que todos terminaremos gritándonos unos a otros sin ninguna regla que nos detenga.