Abelian-normal decimal expansions

Este artículo introduce el concepto de número abeliano-normal inspirado en la complejidad abeliana, construye una constante análoga no normal a la de Champernowne (D10D_{10}) y demuestra que es abeliano-normal bajo una función de ponderación específica, finalizando con dos problemas abiertos sobre dicha constante.

John M. Campbell

Publicado 2026-03-05
📖 5 min de lectura🧠 Análisis profundo

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¡Hola! Imagina que los números decimales (como 0.123456...) son como cintas de música infinitas o historias interminables escritas con solo 10 letras (los dígitos del 0 al 9).

El artículo que me has pasado, escrito por John M. Campbell, trata sobre un juego muy curioso con estas "cintas de números". Aquí te lo explico paso a paso, usando analogías sencillas:

1. El concepto de "Normalidad": La mezcla perfecta

Imagina que tienes un bote gigante lleno de canicas de 10 colores diferentes (del 0 al 9). Si sacas canicas al azar y las pones en fila, eventualmente verás que:

  • Cada color aparece el mismo número de veces.
  • Si buscas parejas de colores (como "rojo-azul"), verás todas las combinaciones posibles con la misma frecuencia.

En matemáticas, a un número que hace esto se le llama número normal. Es como un dado perfecto: no hay trucos, todo es aleatorio y equilibrado. El famoso Constante de Champernowne (C10C_{10}) es un número normal. Se crea simplemente escribiendo todos los números enteros uno tras otro:
0.123456789101112131415...
Si miras muy lejos, verás que el 7 aparece tanto como el 2, y que "12" aparece tanto como "21". Es una mezcla perfecta.

2. El nuevo juego: "Abeliano" (El juego de las letras)

El autor se pregunta: ¿Qué pasa si no nos importa el orden exacto de las letras, sino solo cuántas hay?

Imagina que tienes una palabra como "GATO".

  • En la versión normal, "GATO" es diferente a "TAGO" o "OTAG".
  • En la versión "Abeliana", todas esas palabras son lo mismo. ¡Todas tienen una G, una A, un T y una O! Solo importa el conteo de las letras, no su posición.

El autor introduce un nuevo concepto llamado número "Abeliano-Normal". Un número es Abeliano-Normal si, cuando miras trozos de su secuencia, la cantidad de cada dígito (0, 1, 2...) aparece con la frecuencia correcta, aunque los dígitos estén desordenados.

3. La gran creación: El monstruo D10D_{10}

Aquí viene la parte divertida. El autor toma el número normal de Champernowne (C10C_{10}) y le hace una "cirugía" para crear un nuevo número llamado D10D_{10}.

¿Cómo lo hace?

  1. Toma la secuencia original: ...123456789101112...
  2. Busca trozos que solo tengan ceros y unos (como 101101).
  3. Ordena esos trozos como si fueran palabras en un diccionario: pone todos los ceros primero y luego todos los unos.
    • Si tenía 101101, ahora se convierte en 000111.
  4. Deja todo lo demás (los dígitos del 2 al 9) exactamente igual.

El resultado (D10D_{10}):
Este nuevo número es raro. Si lo miras con lupa, verás que nunca aparece la secuencia "10" (un uno seguido de un cero) en los trozos que manipuló, porque siempre pone los ceros antes que los unos.

  • ¿Es un número normal? ¡NO! Si no aparece "10", no es una mezcla perfecta. Es un número "anormal".
  • ¿Es Abeliano-Normal? ¡SÍ! Aunque los ceros y unos estén siempre en orden (000111), la cantidad total de ceros y unos que aparecen en la historia infinita sigue siendo la correcta.

4. La balanza mágica (La función de peso)

Para probar que D10D_{10} es "Abeliano-Normal", el autor tuvo que inventar una balanza especial (una función de ponderación).

Imagina que estás contando cuántas veces aparece la palabra "GATO" en un libro.

  • En un libro normal, cuentas "GATO", "TAGO", "OTAG", etc., por separado.
  • En el libro de D10D_{10}, como el autor reordenó las letras, algunas palabras "GATO" desaparecieron y otras aparecieron de formas extrañas.

El autor creó una fórmula matemática que actúa como un traductor o un compensador. Esta fórmula le dice a la balanza: "Oye, como reordenamos los ceros y unos, debemos contar las apariciones de esta manera específica para que el resultado final sea justo".

Gracias a esta balanza especial, el autor demuestra que, aunque D10D_{10} parece desordenado y "trampa", en realidad cumple con las reglas del juego "Abeliano".

5. ¿Por qué importa esto?

El autor nos deja con dos preguntas abiertas (como si fuera un acertijo para futuros matemáticos):

  1. ¿Es este nuevo número D10D_{10} un número "transcendente"? (Es decir, ¿es un número tan especial que no puede ser la solución de ninguna ecuación algebraica simple, como π\pi o ee?).
  2. ¿Existe un número que sea "Abeliano-Normal puro" pero que no sea normal? (Un número que sea perfecto en el juego de contar letras, pero que sea un desastre total en el juego del orden).

En resumen

El autor tomó un número perfecto y aleatorio, le dio un "baile" a sus ceros y unos (ordenándolos siempre de la misma forma), creó un número que ya no es aleatorio, pero demostró que, si cambiamos las reglas del juego para ignorar el orden y solo contar cuántas veces aparece cada cosa, ¡sigue siendo perfecto!

Es como si mezclaras una ensalada, la ordenaras por colores (todos los tomates juntos, todos los pepinos juntos), y aunque ya no se vea como una ensalada mezclada, si le pides a alguien que cuente cuántos tomates y pepinos hay, la proporción sigue siendo la misma. ¡Esa es la magia de la "Abeliano-normalidad"!