But some are more equal than others

Este artículo examina la probabilidad de que dos patinadores tengan puntuaciones idénticas hasta la tercera cifra decimal tras competir en cuatro distancias, contrastando la igualdad teórica con la realidad estadística.

Nils Lid Hjort

Publicado 2026-03-23
📖 4 min de lectura🧠 Análisis profundo

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Imagina que el patinaje de velocidad es como una carrera de coches de Fórmula 1, pero en lugar de medir quién llega primero con una cámara de alta velocidad, los jueces suman los tiempos de varias carreras para ver quién es el "mejor" en general.

Este artículo, escrito por el matemático Nils Lid Hjort, cuenta una historia increíble que ocurrió en Noruega en 2017 y luego se actualizó con una broma sobre el futuro (2026). Aquí tienes la explicación sencilla:

1. La Historia: Dos Gemelos del Hielo

Imagina a dos atletas, Allan y Odin, que son como dos hermanos gemelos en el hielo. Son tan buenos que nadie sabe quién es realmente el mejor.

  • El desafío: Tienen que patinar cuatro veces (dos carreras de 500 metros y dos de 1000 metros).
  • La tensión: Después de tres carreras, Allan va un poquito por delante. Odin necesita hacer un tiempo perfecto en la última carrera para empatar.
  • El milagro: Odin patina y marca exactamente el tiempo necesario: 1 minuto y 13.07 segundos. Allan ya había terminado con un tiempo de 1:12.35.
  • El resultado: Cuando suman todos los tiempos y los convierten a una puntuación final, ¡empatan hasta la tercera cifra decimal! Es como si dos personas lanzaran una moneda y saliera "cara" exactamente al mismo tiempo, con el mismo ángulo y la misma fuerza, en cuatro lanzamientos seguidos.

2. ¿Por qué es tan raro? (La analogía de la aguja)

El autor compara esto con buscar una aguja en un pajar, pero en este caso, la aguja es tan fina que ni siquiera se puede ver.

  • En el patinaje, los tiempos se miden normalmente en centésimas de segundo (dos decimales, como 1.45.00).
  • Para que dos personas empaten, sus tiempos deben ser idénticos hasta la milésima de segundo (tres decimales).
  • El autor menciona que en los Juegos Olímpicos de 2014, dos patinadores empataron en el tiempo oficial (1:45.00), pero los ordenadores descubrieron que uno fue 0.003 segundos más rápido. En ese caso, el primero se llevó el oro y el segundo la plata.
  • Pero en este caso de Allan y Odin, ¡ni siquiera los ordenadores encontraron diferencia! Fueron exactamente iguales. Es un evento que nunca había pasado en la historia del patinaje.

3. La Matemática: ¿Qué tan probable es esto?

Aquí es donde entra el matemático con sus cálculos. Imagina que el rendimiento de un patinador no es un número fijo, sino que varía un poco cada vez, como si fuera una diana donde los tiros se agrupan alrededor del centro pero no siempre caen en el mismo punto.

  • El cálculo: El autor usa una fórmula estadística (basada en la "campana de Gauss" o distribución normal) para calcular las probabilidades.
  • El resultado: Si dos patinadores son del mismo nivel, la probabilidad de que empaten exactamente hasta la tercera cifra decimal es de aproximadamente 2.8 de cada 1,000 (o 0.28%).
  • La analogía del tiempo: Si estos dos patinadores compitieran juntos cada fin de semana durante 7 años (unos 350 fines de semana), estadísticamente, solo esperaríamos que ocurra una vez que empaten de esta manera tan perfecta.

4. La Lección: "Todos somos iguales, pero algunos más que otros"

El título del artículo hace referencia a una frase famosa de la novela Rebelión en la Granja de Orwell: "Todos los animales son iguales, pero algunos son más iguales que otros".

  • En el deporte, intentamos ser tan precisos que a veces vemos diferencias que el ojo humano no puede ver (como en el caso de los Juegos Olímpicos de 2014).
  • Pero a veces, la suerte y la habilidad se alinean tan perfectamente que la diferencia desaparece por completo.
  • El autor concluye diciendo que, aunque los estadísticos a veces se burlan de los eventos raros diciendo "con suficiente tiempo, todo puede pasar", este evento es tan especial que nos hace desear que Allan y Odin vuelvan a compartir el podio en los Juegos Olímpicos de 2026.

En resumen:
Es una historia sobre cómo dos atletas, con una habilidad casi idéntica y un poco de suerte, lograron un empate tan perfecto que desafía las matemáticas. Es como si dos personas caminaran por un sendero durante cuatro días y, al final, sus zapatos hubieran dejado exactamente la misma huella en la tierra, hasta el milímetro. Un momento "épico" donde la estadística se rinde ante la magia del deporte.