A spectacular multi-wavelength transient associated with an off-axis relativistic jet
Este artículo informa sobre el descubrimiento de AT 2019ijn, un transitorio de longitud de onda múltiple único originado en una galaxia enana que exhibe tanto un destello óptico luminoso como un resplandor de radio de larga duración y energético, proporcionando evidencia convincente de un chorro relativista fuera de eje probablemente lanzado por un evento de disrupción de marea que involucra a un agujero negro de masa intermedia.
Artículo original bajo licencia CC BY 4.0 (http://creativecommons.org/licenses/by/4.0/). Esta es una explicación generada por IA del artículo a continuación. No ha sido escrita ni avalada por los autores. Para mayor precisión técnica, consulte el artículo original. Leer descargo de responsabilidad completo
Imagina el universo como un gigantesco escenario cósmico donde las estrellas suelen ofrecer espectáculos predecibles: explotan, se desvanecen o colapsan suavemente. Pero de vez en cuando, un actor cósmico realiza una acrobacia tan salvaje que rompe el guion. Eso es exactamente lo que sucedió con un evento cósmico llamado AT 2019ijn.
Un equipo de astrónomos, actuando como detectives intergalácticos, tropezó con este misterio escaneando el cielo con una enorme red de radiotelescopios llamada Very Large Array (VLA). Buscaban cosas que griten con fuerza en ondas de radio pero que susurren silenciosamente en luz visible. La mayoría de las explosiones cósmicas son como fuegos artificiales: primero ves el destello brillante y luego escuchas la explosión. AT 2019ijn fue diferente. Fue un "fantasma en la máquina" que permaneció oculto en la luz visible durante un año entero antes de gritar repentinamente en ondas de radio.
El misterio se desarrolla: un retraso de un año
Aquí está la parte extraña: el evento se iluminó por primera vez en luz visible el 31 de mayo de 2019. Fue un destello azul brillante que ascendió rápidamente (en solo unos 7 días en su propio tiempo) y luego se desvaneció lentamente durante más de 38 días. ¡Era tan brillante que brillaba con una potencia de aproximadamente 10⁴⁴ erg/s (¡eso es mucha energía!).
Pero después, el silencio. Durante un año completo, los radiotelescopios no vieron nada. El objeto era invisible para ellos. Entonces, el 21 de julio de 2020, el "estruendo" de radio finalmente llegó. La señal de radio fue increíblemente fuerte, alcanzando un pico de 6.2 mJy (una unidad de brillo de radio), y no solo se desvaneció; siguió brillando durante más de 6 años.
Los autores sugieren que este retraso ocurrió porque la explosión disparó un haz de energía súper rápido y estrecho —un jet relativista— pero no estaba apuntando hacia nosotros. Imagina una linterna potente girando en la oscuridad. Si el haz apunta lejos de ti, no ves nada. Pero a medida que el haz se ralentiza y se expande con el tiempo, eventualmente gira y golpea tus ojos. Eso es lo que probablemente pasó aquí: el jet estaba "fuera de eje", lo que significa que apuntaba ligeramente lejos de la Tierra, haciendo que la señal de radio llegara tarde.
Lo que no fue: descartando a los sospechosos habituales
Los científicos fueron muy cuidadosos al verificar si esto era solo una explosión estelar normal. Examinaron la evidencia y dijeron: "No".
- No es una supernova estándar: Las estrellas explotando normalmente (supernovas) causadas por la muerte de una estrella masiva simplemente no tienen suficiente energía para crear una señal de radio tan brillante y duradera. La energía aquí se estimó en 2 × 10⁵² erg, lo cual es demasiado alto para una explosión estándar.
- No es un Brote de Rayos Gamma (GRB): Usualmente, cuando vemos un jet como este, es un Brote de Rayos Gamma, que grita en rayos X de alta energía y rayos gamma. Pero AT 2019ijn estuvo silencioso en esas bandas de alta energía. No tuvo el "grito de alta energía" que suele acompañar a un jet apuntando directamente hacia nosotros.
- No es una Supernova Superluminosa (SLSN): Estas son las "superestrellas" de las explosiones, pero incluso ellas suelen desvanecerse mucho más rápido que AT 2019ijn. El brillo de radio aquí fue de 10 a 100 veces más brillante de lo que solemos ver de estos eventos años después.
La teoría principal: un agujero negro devorando una estrella
Entonces, ¿qué lo causó? Los autores sugieren que el culpable más probable es un Evento de Disrupción de Marea (TDE).
Imagina un agujero negro (una aspiradora cósmica) que es un poco más pequeño que los gigantes habituales que vemos en los centros de las galaxias. Este es probablemente un agujero negro de "masa intermedia", que pesa entre 10⁴ y 10⁶ veces la masa de nuestro Sol. Vive en una pequeña galaxia enana con formación estelar.
Un día, una estrella se acercó demasiado. La gravedad del agujero negro fue tan fuerte que despedazó la estrella. Esto no es una ruptura suave; es un desgarro violento. El material de la estrella formó un disco giratorio alrededor del agujero negro, calentándose y brillando en azul (ese es el destello óptico que vimos en 2019).
Pero aquí está el detalle: mientras el agujero negro devoraba la estrella, no solo comía; también lanzó un poderoso jet de partículas disparadas a una velocidad cercana a la de la luz. Debido a que este jet apuntaba ligeramente lejos de nosotros (fuera de eje), no vimos la explosión inicial. Solo vimos el "resplandor residual" cuando el jet se ralentizó lo suficiente como para ser visible, lo que tomó ese año adicional para suceder.
La evidencia: una huella dactilar cósmica
¿Cómo saben que es un agujero negro y no algo más? Examinaron la galaxia anfitriona, una pequeña galaxia enana a unos 1.4 mil millones de años luz de distancia (desplazamiento al rojo z = 0.273).
- La anfitriona: La galaxia es joven y está llena de nuevas estrellas, pero no es enorme. Basándose en el tamaño de la galaxia, las matemáticas sugieren que el agujero negro en su interior debe estar en ese rango de 10,000 a 1,000,000 de masas solares.
- El gas: Cuando observaron la luz de la galaxia, vieron una línea ancha de hidrógeno gaseoso (Hα). Esto sugiere que hay mucho gas girando alrededor, lo que encaja con la historia de una estrella siendo despedazada y alimentando a un agujero negro.
- El espectro de radio: La forma en que las ondas de radio cambiaron con el tiempo (volviéndose más planas y luego más empinadas) coincidió perfectamente con las simulaciones por computadora de un jet estrecho ralentizándose mientras atraviesa el espacio. Una explosión redonda y simple (como una supernova estándar) simplemente no podría ajustarse a los datos.
El veredicto
El artículo concluye que AT 2019ijn es probablemente un Evento de Disrupción de Marea con jet de un agujero negro de menor masa, visto desde un lado. Es un evento raro y exótico donde un agujero negro devoró una estrella, lanzó un jet relativista y luego, un año después, ese jet finalmente se giró hacia nosotros para saludar.
Aunque los autores admiten que otras ideas exóticas (como una extraña fusión de una estrella y un agujero negro) podrían ser posibles, la evidencia apunta con más fuerza a un agujero negro devorando una estrella. Este descubrimiento es importante porque nos muestra que estos jets poderosos pueden ocurrir en galaxias más pequeñas y pueden ser detectados incluso cuando no apuntan directamente hacia nosotros. Es como encontrar el haz de un faro que estaba oculto en la niebla, solo para darse cuenta de que la luz estuvo allí todo el tiempo, simplemente esperando a que la niebla se despejara.
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