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Experimental investigation of the effects of operating factors on the internal temperature of ultra-large tires using direct measurements at the Muruntau open-pit mine

Este estudio utiliza mediciones directas de la temperatura interna en neumáticos de camiones de acarreo ultra grandes en la mina de Muruntau para cuantificar el impacto de los factores operativos, revelando que condiciones específicas como el alto calor ambiental y la distancia de acarreo elevan significativamente las temperaturas de los neumáticos, y demostrando que la implementación de las recomendaciones de optimización resultantes genera ahorros económicos anuales sustanciales.

Autores originales: Umidbek Yusupov, Gayrat Ubaydullayev, Barno Kenjayeva, Quvondiq Urinbayev

Publicado 2026-10-23
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Autores originales: Umidbek Yusupov, Gayrat Ubaydullayev, Barno Kenjayeva, Quvondiq Urinbayev

Artículo original bajo licencia CC BY 4.0 (https://creativecommons.org/licenses/by/4.0/). ✨ Esta es una explicación generada por IA del artículo a continuación. No ha sido escrita ni avalada por los autores. Para mayor precisión técnica, consulte el artículo original. Leer descargo de responsabilidad completo

En lo profundo de los enormes camiones de acarreo que mueven montañas de roca en las minas a cielo abierto, se libra constantemente una batalla silenciosa contra el calor. Estos vehículos, que pueden transportar cientos de toneladas de mineral, dependen de neumáticos gigantes para atravesar caminos accidentados y empinados. Aunque el caucho de estos neumáticos está diseñado para ser resistente, también es un material vivo que reacciona al estrés. Cada vez que un neumático rueda, el caucho se dobla, se estira y se comprime. Debido a que el caucho no es perfectamente elástico, este flexionado repetido atrapa energía dentro del material y la convierte en calor, un proceso conocido como histéresis. Si este calor se acumula más rápido de lo que el neumático puede liberarlo al aire, el caucho comienza a degradarse, lo que provoca grietas, separación de capas y, eventualmente, una falla catastrófica. Para los operadores mineros, un neumático reventado no es solo una factura de reparación; es una pérdida financiera masiva y un peligro para la seguridad, ya que estos neumáticos pueden costar tanto como un coche de lujo y tardar horas en reemplazarse. El desafío es que la parte más caliente del neumático está oculta en lo profundo, cerca de las cintas de acero que mantienen su forma, lo que hace imposible verla o sentirla desde el exterior.

Para resolver este rompecabezas, investigadores de la mina a cielo abierto de Muruntau en Uzbekistán decidieron mirar directamente dentro del neumático. En lugar de depender de estimaciones o mediciones superficiales, equiparon cinco camiones de acarreo gigantes con una flota de sensores especializados. Estos sensores eran sondas delgadas, similares a agujas, que podían insertarse a través de la gruesa banda de rodadura del neumático hasta alcanzar la interfaz crítica entre el caucho y las cintas de acero. Al perforar pequeños agujeros en los neumáticos y colocar estas sondas en nueve puntos diferentes a lo ancho de la banda de rodadura, el equipo pudo registrar la temperatura exacta del caucho mientras los camiones trabajaban realmente. Probaron los camiones bajo las duras condiciones del mundo real de la mina, donde el terreno es empinado, las cargas son pesadas y el aire del verano puede alcanzar temperaturas que harían que la mayoría de los motores se sobrecalentaran. El objetivo era comprender exactamente cómo factores como la distancia que recorre el camión, la velocidad a la que circula, la pendiente de la carretera y la temperatura del aire se combinan para calentar el neumático desde adentro hacia afuera.

Los resultados de esta investigación directa revelaron una imagen clara y algo sorprendente de cómo se comporta el calor en estos enormes neumáticos. Los investigadores descubrieron que la temperatura no es la misma en todas partes del neumático. Los bordes, o hombros, del neumático se calientan significativamente más que el centro, a menudo por varios grados. Esto sucede porque los bordes soportan más fuerzas de torsión cuando el camión gira o circula por caminos con pendiente, y son menos capaces de liberar ese calor. Además, los neumáticos traseros del camión son consistentemente más calientes que los delanteros. Esto se debe a que las ruedas traseras soportan la carga más pesada, y la forma en que se posicionan las ruedas traseras dobles atrapa el aire caliente entre ellas, impidiendo que se enfríe. En el calor abrasador del verano de la mina, donde la temperatura del aire puede subir a 38 °C, la temperatura interna de los neumáticos traseros puede aumentar peligrosamente, superando a veces los 110 °C, un nivel que amenaza la integridad estructural del caucho.

El estudio también cuantificó exactamente cuánto contribuye cada factor de conducción a esta acumulación de calor. El equipo descubrió que por cada kilómetro adicional que un camión recorre en una ruta de acarreo, la temperatura interna del neumático aumenta casi 3 °C. Del mismo modo, conducir más rápido genera más calor porque el caucho se flexiona más veces por minuto, lo que le da menos tiempo para enfriarse entre ciclos. Las carreteras más empinadas también juegan un papel importante; a medida que el camión sube una pendiente más pronunciada, el motor debe trabajar más duro, obligando a los neumáticos a agarrarse al suelo con más fuerza, lo que genera fricción y calor adicionales. Cuando los investigadores combinaron todos estos factores en un modelo predictivo, encontraron que, bajo condiciones típicas de verano, una distancia de acarreo de un solo sentido de poco menos de 6 kilómetros es suficiente para llevar la temperatura del neumático a un límite crítico de 105 °C. Más allá de este punto, el riesgo de que el neumático falle aumenta drásticamente.

Este conocimiento ya ha llevado a cambios prácticos en la forma en que opera la mina. Al comprender la relación precisa entre la carretera, la velocidad y la temperatura del neumático, los gerentes ahora pueden tomar decisiones más inteligentes. Pueden acortar las rutas de acarreo en los días más calurosos, reducir la velocidad de los camiones o incluso cambiar a un tipo de neumático diferente que esté diseñado específicamente para resistir temperaturas más altas en las rutas más exigentes. La implementación de estos ajustes ya ha extendido la vida útil de los neumáticos y ha ahorrado millones de dólares en costos operativos a la mina. El estudio demuestra que al medir el calor invisible en lo profundo del neumático, en lugar de adivinar basándose en lecturas superficiales, los operadores pueden mantener estas máquinas masivas funcionando de manera segura y eficiente, convirtiendo un peligro oculto en una variable manejable.

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