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⚡ ingeniería eléctrica

Integrated perception, decision, and control for tricone blasthole drilling: System development and field validation

Este artículo presenta un sistema de control inteligente que integra la percepción de la formación, la toma de decisiones y el control para la perforación de barrenos con tricono, demostrando mediante pruebas de campo un aumento del 33,6 % en la tasa de penetración, una reducción del 45,3 % en el consumo de energía y una detección eficaz de condiciones anormales.

Autores originales: pu liu, zujie zou, dong fan, binjie he, longpeng wang

Publicado 2026-10-23
📖 5 min de lectura🧠 Análisis profundo

Autores originales: pu liu, zujie zou, dong fan, binjie he, longpeng wang

Artículo original bajo licencia CC BY 4.0 (https://creativecommons.org/licenses/by/4.0/). ✨ Esta es una explicación generada por IA del artículo a continuación. No ha sido escrita ni avalada por los autores. Para mayor precisión técnica, consulte el artículo original. Leer descargo de responsabilidad completo

En lo profundo de las minas a cielo abierto que alimentan la energía del mundo, una enorme máquina conocida como equipo de perforación rotativa perfora agujeros en la tierra. Estos agujeros, llamados barrenos, son el punto de partida para la voladura de roca con el fin de extraer carbón o mineral. La calidad de estos agujeros determina qué tan eficientemente se romperá la roca más adelante, lo que impacta directamente en la seguridad y la productividad de toda la mina. Durante décadas, el éxito de esta operación ha dependido en gran medida de la habilidad e intuición de un operador humano sentado en la cabina. A medida que la broca de perforación pasa de un suelo blando a una roca dura, o encuentra una fractura oculta, el operador debe adivinar constantemente cómo ajustar la velocidad y la presión de la máquina. Si la suposición es errónea, la broca puede detenerse, la punta puede romperse o el agujero puede perforarse demasiado lentamente, desperdiciando tiempo y energía. El desafío siempre ha sido que la roca bajo tierra es impredecible, y la respuesta de la máquina ante ella es compleja, lo que dificulta su automatización sin un sistema que pueda realmente "sentir" el terreno y reaccionar instantáneamente.

Un equipo de investigadores del Instituto de Investigación CCTEG Xi'an y la Universidad de Minería y Tecnología de China ha desarrollado una nueva forma de resolver este problema. Crearon un sistema de control inteligente que actúa como un cerebro unificado para el equipo de perforación, vinculando tres funciones críticas: la detección de la roca, la toma de decisiones y el control de los movimientos de la máquina. A diferencia de los sistemas antiguos que trataban estas tareas por separado, este nuevo enfoque las conecta en un ciclo continuo. El sistema vigila constantemente múltiples señales de la perforación, tales como la velocidad a la que gira la broca, la fuerza con la que presiona hacia abajo y la potencia que consumen los motores. Utiliza estos datos para identificar el tipo de roca que está perforando actualmente y para estimar qué tan fácil o difícil es romper esa roca. Basándose en este entendimiento, el sistema selecciona automáticamente la mejor configuración de velocidad y presión, y luego ordena a la máquina seguir esas configuraciones con precisión, incluso cuando las condiciones del terreno cambian debajo de la broca.

Para probar este sistema, los investigadores lo llevaron a una mina de carbón real a cielo abierto y lo pusieron a prueba en un equipo de perforación ZY250E. No se limitaron a ejecutar la máquina en una simulación informática; perforaron 322 barrenos reales, cubriendo una distancia total de más de 5,400 metros. El entorno era hostil, con temperaturas descendiendo a menos 25 grados Celsius y vientos fuertes, proporcionando una prueba rigurosa para la tecnología. Los resultados mostraron que el sistema podía identificar el tipo de roca con una precisión de más del 85 por ciento. Más importante aún, pudo detectar cuándo la perforadora estaba a punto de atascarse —una situación peligrosa conocida como atascamiento de la broca— al notar cambios sutiles en el comportamiento de la máquina antes de que el problema se volviera crítico. Cuando el sistema detectó un evento de atascamiento, reaccionó en aproximadamente dos segundos, emitiendo una alarma y deteniendo la perforación para evitar daños.

El impacto en la eficiencia fue significativo. En simulaciones que involucraban roca dura, las configuraciones recomendadas por el sistema aumentaron la velocidad de avance de la perforación en un 33.6 por ciento en comparación con la operación manual de un operador humano. Al mismo tiempo, la energía utilizada para perforar cada metro de agujero disminuyó un 45.3 por ciento. En las pruebas de campo, la velocidad promedio de perforación alcanzó los 35 metros por hora, lo cual es superior al objetivo de diseño estándar del equipo. Para un agujero típico de 18 metros de profundidad, la máquina terminó el trabajo en unos 13 minutos menos que antes, lo que representa una ganancia de eficiencia de más del 30 por ciento. Los agujeros perforados por el sistema también fueron precisos, con un diámetro que se mantuvo dentro de los 3 milímetros del objetivo y una variación de profundidad de menos del 1 por ciento.

Los investigadores también demostraron que el sistema podía manejar lo inesperado. Cuando la perforadora encontraba un cambio repentino en la roca, el sistema ajustaba sus recomendaciones instantáneamente. Si la roca se volvía más dura, la máquina reducía su rotación y aumentaba su presión hacia abajo para mantener la estabilidad. Si la roca se suavizaba, aceleraba para maximizar el progreso. Esta coordinación ocurría automáticamente, sin que el operador tuviera que intervenir. El sistema también mantenía una vigilancia de seguridad separada que operaba independientemente de los controles normales de perforación. Esta rama de seguridad monitoreaba la máquina en busca de signos de problemas, tales como una caída repentina de la velocidad o un pico en el torque del motor, que son advertencias tempranas de una broca atascada. Cuando estos signos aparecían, el sistema intervenía de inmediato, demostrando que podía proteger el equipo y al operador de daños en condiciones del mundo real.

Aunque el estudio se limitó a un tipo específico de equipo de perforación y a una sola mina, los resultados sugieren que integrar la percepción, la toma de decisiones y el control en un solo sistema es un camino viable hacia la automatización minera. El sistema demostró que es posible ir más allá de la simple automatización, donde una máquina solo sigue un conjunto fijo de reglas, hacia un enfoque más inteligente donde la máquina entiende su entorno y se adapta a él. Al combinar la capacidad de identificar tipos de roca, elegir la configuración adecuada y reaccionar ante el peligro, los investigadores han demostrado que la perforación puede hacerse más rápida, segura y eficiente. El trabajo confirma que, con la tecnología adecuada, la incertidumbre del mundo subterráneo puede gestionarse con un nivel de precisión que los operadores humanos por sí solos no pueden lograr de manera constante.

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