Against Many Worlds
Este artículo sostiene que la interpretación de los Muchos Mundos de la teoría cuántica no puede derivar con éxito la regla de Born mediante enfoques axiomáticos, deductivos o inductivos debido a obstrucciones estructurales fundamentales.
Artículo original bajo licencia CC BY 4.0 (http://creativecommons.org/licenses/by/4.0/). Esta es una explicación generada por IA del artículo a continuación. No ha sido escrita ni avalada por los autores. Para mayor precisión técnica, consulte el artículo original. Leer descargo de responsabilidad completo
Imagina que estás viendo una película, pero en lugar de que una sola historia se desarrolle en la pantalla, la película se divide en mil millones de versiones diferentes cada vez que un personaje toma una decisión. En una versión, el héroe salva el día; en otra, tropieza; en una tercera, ni siquiera aparece. Esta es la salvaje idea detrás de la interpretación de los "Muchos Mundos" de la física cuántica. Sugiere que el universo no sigue un solo camino, sino que sigue todos los caminos posibles a la vez, creando un gigantesco árbol ramificado de realidades.
Pero aquí está la parte complicada: en nuestra vida real, no vemos todas estas posibilidades sucediendo por igual. Si lanzas una moneda, cae cara el 50% de las veces y cruz el otro 50%. Esta receta específica de cómo es probable que ocurran las cosas se llama la "regla de Born". Es la regla de oro que le dice a los científicos cómo convertir las matemáticas de la mecánica cuántica en predicciones del mundo real. Sin ella, la teoría cuántica es solo un montón de ecuaciones sin forma de decirnos qué es lo que realmente veremos en un laboratorio. La gran pregunta es: si la idea de los Muchos Mundos es cierta, ¿de dónde viene esta receta? ¿Por qué algunas ramas del universo se sienten más "reales" o son más probables de suceder que otras?
Dos filósofos, Emily Adlam y Jacob Barandes, han analizado a fondo este problema. Argumentan que la interpretación de los Muchos Mundos está atrapada en una caja. Dicen que, por mucho que lo intentes, no puedes explicar la regla de Born usando las reglas del universo de los Muchos Mundos. Probaron tres formas principales en las que los científicos suelen explicar las cosas —simplemente establecerla como una regla, usar la lógica para probarla o adivinar basándose en patrones pasados— y descubrieron que los tres caminos terminan en un callejón sin salida. Su conclusión es que, si crees en los Muchos Mundos, no tienes forma de justificar por qué el universo sigue las reglas de probabilidad específicas que observamos, lo que podría significar que la teoría no es una descripción viable de la realidad después de todo.
Las tres puertas que están cerradas
Los autores plantean un juego con tres puertas. Para que la teoría de los Muchos Mundos funcione, tienes que atravesar una de ellas para explicar la regla de Born. Pero argumentan que cada una de las puertas está cerrada con llave.
Puerta 1: La regla del "Porque yo lo digo" (El enfoque axiomático)
Imagina que estás construando un videojuego. Escribes el código para el mundo y luego decides añadir una regla: "El jugador siempre gana el 90% de las veces". Puedes simplemente escribir esa regla en el código de tu juego. En ciencia, esto se llama un "axioma": una regla inicial que simplemente aceptas sin probarla.
El problema, dicen los autores, es que la teoría de los Muchos Mundos no tiene un lugar donde poner esta regla. La teoría comienza con una onda simple y suave que se divide en ramas. Estas ramas no son los bloques fundamentales; son como los árboles que crecen de la tierra. No puedes escribir una regla sobre los árboles (como "estos árboles deben ser amarillos") si tu código básico solo describe la tierra y la lluvia. Las "ramas" donde viven los observadores son solo cosas que aparecen más tarde. Si intentas añadir la regla de Born como una regla básica inicial, estás intentando construir una casa pintando el tejado antes de haber puesto siquiera los cimientos. No encaja en la estructura de la teoría.
Puerta 2: El "Acertijo Lógico" (El enfoque deductivo)
Esta es la puerta del "muestra tu procedimiento". Comienzas con las reglas básicas del juego y usas la lógica pura para demostrar que el jugador debe ganar el 90% de las veces. No puedes simplemente decir "es una regla"; tienes que derivarla.
Los autores señalan un obstáculo masivo aquí: no puedes obtener un número como "50%" de un acertijo lógico si no tienes números con los cuales empezar. Las reglas básicas de los Muchos Mundos tratan sobre ondas suaves y deterministas. No hay "azar" o "suerte" integrados en el código inicial. Es como intentar hornear un pastel de chocolate usando solo harina y agua, sin añadir nunca azúcar o cacao. Por mucho que mezcles, no obtendrás chocolate.
Algunas personas intentan arreglar esto trayendo ayudantes externos, como la "racionalidad" o la "teoría de la decisión". Dic decir: "Si eres una persona racional, deberías apostar como si la regla de Born fuera cierta". Pero los autores dicen que esto es una trampa. ¿Por qué una persona racional debería apostar de esa manera? Normalmente, apostamos así porque nos ayuda a ganar más a menudo. ¡Pero para saber si ganas más a menudo, necesitas conocer las probabilidades primero! Es un círculo. Necesitas las probabilidades para probar que deberías usar las probabilidades. Es como intentar probar que eres alto midiéndote con una regla que aún no has calibrado.
Puerta 3: El "Juego de Adivinanza" (El enfoque inductivo)
Esta es la puerta de "aprender de la experiencia". Miramos al pasado: "La moneda cayó cara el 50% de las veces ayer, así que probablemente lo hará mañana". Esto funciona muy bien en nuestro mundo normal porque el mundo suele ser consistente.
Pero en el universo de los Muchos Mundos, todo sucede. Si lanzas una moneda mil millones de veces, hay una rama donde sale cara todas las veces, y una rama donde sale cruz todas las veces, y una rama donde sale cara, luego cruz, luego cara, luego cruz. Debido a que cada patrón posible existe en algún lugar, mirar el pasado no ayuda a adivinar el futuro. De hecho, los autores argumentan que en un universo de Muchos Mundos, el "futuro" es solo un gran caos de todas las posibilidades. Para que la inducción funcione, tendrías que añadir una regla especial que diga: "Solo se nos permite mirar las ramas donde la moneda actúa normalmente". Pero eso es simplemente meter la regla de Born por la puerta de atrás. Es como decir: "Solo miro los boletos de lotería que ganaron", y luego afirmar que puedes predecir la lotería.
La "Cuarta Vía" que no lo es
Los autores también consideran si existe una "cuarta vía" para resolver esto. Tal vez solo necesitamos cambiar el significado de palabras como "yo" o "incertidumbre" para que funcione. Pero son muy escépticos. Argumentan que cambiar las definiciones de las palabras no resuelve realmente el problema matemático. Es como intentar arreglar el motor de un coche roto renombrando los pistones como "alas". El motor seguirá sin funcionar.
La conclusión
El artículo concluye que la interpretación de los Muchos Mundos está estancada. No puede explicar la regla de Born simplemente declarándola, probándola o adivinándola. Los autores sugieren que esto no es solo un pequeño fallo técnico; es un muro fundamental. Si no puedes explicar por qué el universo sigue las reglas de la probabilidad, entonces la teoría podría no ser una descripción válida de la realidad.
No dicen que la teoría sea definitivamente errónea, pero dicen que tiene un "defecto fatal" que nadie ha sido capaz de arreglar todavía. Hasta que alguien encuentre una forma de obtener la regla de Born a partir de la estructura de los Muchos Mundos sin simplemente inventársela, la teoría seguirá siendo incompleta. Es un poco como tener un mapa de una ciudad que muestra todas las calles posibles, pero sin ninguna forma de decirte por qué calle estás caminando realmente. Sin eso, el mapa no es muy útil para llevarte a casa.
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