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Willingness to receive monkeypox vaccine and associated factors among the Ghanaian population: Findings from a nationwide survey

Una encuesta transversal a nivel nacional realizada en Ghana en 2025 reveló que el 60,24 % de los encuestados está dispuesto a recibir la vacuna contra el mpox, siendo esta disposición impulsada significativamente por una mayor confianza en la vacuna, una menor complacencia, un cálculo activo, grupos de edad específicos (23–27 años) y la residencia en las regiones de Bono, North-East y Savannah.

Autores originales: Edem Kojo Dzantor, Peter Mensah, Shamsu-Deen Ziblim, Stephen Owusu, Samuel Obeng, Edmore Masaka

Publicado 2026-09-10
📖 5 min de lectura🧠 Análisis profundo

Autores originales: Edem Kojo Dzantor, Peter Mensah, Shamsu-Deen Ziblim, Stephen Owusu, Samuel Obeng, Edmore Masaka

Artículo original bajo licencia CC BY 4.0 (https://creativecommons.org/licenses/by/4.0/). ✨ Esta es una explicación generada por IA del artículo a continuación. No ha sido escrita ni avalada por los autores. Para mayor precisión técnica, consulte el artículo original. Leer descargo de responsabilidad completo

En el panorama de la salud pública, pocas herramientas son tan poderosas o tan frágiles como la decisión de vacunarse. Cuando un virus se propaga, la protección de una comunidad no depende solo de la disponibilidad de medicinas, sino de la voluntad de las personas para aceptarlas. Esta voluntad rara vez es un simple sí o no; está moldeada por una compleja mezcla de creencias personales, confianza en las autoridades y la percepción del riesgo. Los investigadores suelen observar cinco obstáculos mentales específicos que las personas enfrentan al considerar una vacuna: si confían en la ciencia detrás de ella, si creen que la enfermedad es lo suficientemente grave como para justificar una inyección, si sienten que pueden obtener la vacuna fácilmente, si han sopesado los pros y los contras, y si sienten el deber de proteger a los demás. Comprender estos factores es crucial, especialmente en lugares donde una enfermedad como la viruela del mono (mpox), una infección viral que causa fiebre y una erupción distintiva, se está volviendo más común. Si los funcionarios de salud no comprenden por qué la gente duda, incluso las mejores campañas médicas pueden fracasar en detener un brote.

En Ghana, donde los casos de mpox han ido en aumento, un equipo de investigadores se propuso comprender exactamente qué impulsa las decisiones de las personas con respecto a la vacuna contra la mpox. Realizaron una encuesta nacional entre julio y octubre de 2025, contactando a más de 1,600 personas en todo el país. Debido a que el estudio se realizó en línea, capturó principalmente las opiniones de aquellos que tenían acceso a teléfonos inteligentes y redes sociales, un grupo que tiende a ser más joven y con mayor nivel educativo que la población general. Los investigadores preguntaron a estos participantes si estarían dispuestos a recibir la vacuna si estuviera disponible para ellos, y luego profundizaron en las razones psicológicas detrás de sus respuestas. Querían ver si factores como la edad, el lugar donde vivía la persona, su trabajo y sus creencias específicas sobre la vacuna podrían predecir quién diría que sí y quién diría que no.

Los resultados pintaron un cuadro de una población que está mayormente lista para protegerse. Más del 60 por ciento de los encuestados dijeron que estarían dispuestos a recibir la vacuna contra la mpox. Este es un hallazgo significativo, lo que sugiere que la base para una campaña de vacunación exitosa existe. Sin embargo, el estudio también reveló que esta disposición no es uniforme en todo el país ni entre todos los grupos de edad. Los investigadores encontraron que las personas de 23 a 27 años tenían más probabilidades de estar dispuestas a recibir la inyección en comparación con aquellas en el grupo de 18 a 22 años. Además, el lugar donde vivía la persona importaba. Aquellos en las regiones de Bono, North-East y Savannah mostraron una disposición mucho más fuerte para vacunarse que los de otras partes del país. Esto sugiere que, si bien el ánimo general es positivo, factores locales específicos están influyendo en cómo se siente la gente respecto a la vacuna en diferentes áreas.

El estudio también confirmó que los cinco factores psicológicos juegan un papel importante en estas decisiones. Las personas que expresaron una alta confianza en la seguridad de la vacuna y en las autoridades sanitarias que la recomiendan tenían una probabilidad significativamente mayor de decir que sí. Del mismo modo, aquellos que pensaron activamente en sopesar los riesgos de la enfermedad frente a los beneficios de la vacuna estaban más dispuestos a vacunarse. Curiosamente, el estudio encontró que las personas que sentían que la enfermedad no era grave, o que sentían un fuerte sentido de responsabilidad colectiva para proteger a otros, eran en realidad menos propensas a decir que se vacunarían en este contexto específico. Esto podría parecer contraintuitivo, pero sugiere que, para algunos, el sentimiento de que la enfermedad es manejable o que otros se encargarán del problema reduce su urgencia personal para actuar. Los investigadores señalaron que, aunque la mayoría de las personas estaban de acuerdo en que la mpox es seria y que proteger a la comunidad es importante, estos sentimientos positivos no siempre se tradujeron en un compromiso personal para recibir la inyección.

Los investigadores también analizaron las barreras prácticas. Encontraron que, si bien muchas personas creían que la vacuna sería difícil de obtener si estuviera lejos, el tiempo real dedicado a vacunarse no fue un impedimento importante para la mayoría. El costo y la distancia fueron preocupaciones significativas, ya que muchos dijeron que estarían más dispuestos a vacunarse si la inyección fuera gratuita y estuviera cerca. El estudio destacó que, mientras la población general está lista, el camino hacia la protección total requiere esfuerzos dirigidos. Los funcionarios de salud deben enfocarse en generar confianza y proporcionar información clara y fáctica sobre los riesgos, particularmente para los adultos jóvenes y aquellos en regiones con menores tasas de disposición. El estudio concluye que, al abordar estos obstáculos psicológicos y prácticos específicos, Ghana puede acercarse a lograr la alta cobertura de vacunación necesaria para controlar la propagación de la mpox. Los datos sirven como una hoja de ruta, mostrando que la vacuna no es solo una herramienta médica, sino una herramienta social que debe adaptarse a las mentes y circunstancias de las personas que pretende proteger.

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