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Complement or substitute? How AI increases the demand for human skills

Utilizando un conjunto de datos de casi 30 millones de ofertas de empleo de EE. UU., el Reino Unido y Australia, este estudio demuestra que la adopción de la IA aumenta la demanda y las primas salariales para las habilidades humanas complementarias, como el pensamiento analítico y la resiliencia, tanto en funciones intensivas en IA como en aquellas que no lo son, al tiempo que reduce la demanda de tareas sustituibles.

Autores originales: Elina Mäkelä, Matthew Bone, Mareike Sehrer, Farah Nanji, Fabian Stephany

Publicado 2026-06-09
📖 5 min de lectura🧠 Análisis profundo

Autores originales: Elina Mäkelä, Matthew Bone, Mareike Sehrer, Farah Nanji, Fabian Stephany

Artículo original bajo licencia CC BY 4.0 (http://creativecommons.org/licenses/by/4.0/). Esta es una explicación generada por IA del artículo a continuación. No ha sido escrita ni avalada por los autores. Para mayor precisión técnica, consulte el artículo original. Leer descargo de responsabilidad completo

Imagina el lugar de trabajo como una gigantesca orquesta. Durante mucho tiempo, nos preocupó que la Inteligencia Artificial (IA) fuera como un instrumento nuevo y superpotente que reemplazaría por completo a los músicos. Temíamos que el director despidiera a los violinistas porque la IA podía tocar más rápido y con mayor perfección.

Pero este artículo, escrito por investigadores de Oxford y otras instituciones, cuenta una historia diferente. Analizaron casi 30 millones de ofertas de empleo en EE. UU., el Reino Unido y Australia entre 2018 y 2024 para ver qué está sucediendo realmente. ¿Su conclusión? La IA no está reemplazando a los músicos; está cambiando la partitura. Está haciendo que las cualidades humanas que complementan a la IA sean mucho más valiosas, mientras que las tareas rutinarias que la IA puede realizar fácilmente pierden importancia.

Aquí está el desglose de sus hallazgos, explicado con analogías cotidianas.

1. El efecto "Copiloto" (Efectos internos)

Los investigadores analizaron primero los trabajos que utilizan directamente la IA (como científicos de datos o gestores que usan herramientas de IA). Descubrieron que estos trabajos no solo piden personas que sepan programar IA. En su lugar, cada vez exigen más habilidades "humanas" que trabajen junto a la IA.

La analogía: Piensa en la IA como un coche deportivo de alta velocidad. No necesitas ser un mecánico para conducirlo, pero sí necesitas ser un excelente conductor. El coche (la IA) proporciona la velocidad y la potencia, pero el humano proporciona la dirección, el juicio y la resiliencia para manejar un giro repentino.

El estudio encontró que los trabajos que usan IA están demandando más de estas habilidades de "conductor":

  • Pensamiento analítico: Saber hacia dónde conducir.
  • Resiliencia: Mantener la calma cuando el coche golpea un bache.
  • Juicio ético: Decidir si se debe tomar ese atajo.
  • Trabajo en equipo: Coordinarse con otros conductores.

Curiosamente, el artículo señala que esto es especialmente cierto para los "Usuarios de IA" (como gestores, vendedores y trabajadores de finanzas) en lugar de solo para los "Creadores de IA" (los ingenieros que construyen la IA). Para estos usuarios, la IA es una herramienta, y su valor proviene de qué tan bien pueden colaborar con ella.

2. El "Billete Dorado" (Primas salariales)

¿Vale la pena ser bueno en estas habilidades "humanas"? Los investigadores revisaron los salarios.

La analogía: Si eres el mejor conductor del equipo, recibes el bono.

Encontraron que, en roles con mucha presencia de IA, tener habilidades como la Resiliencia de hecho genera una prima salarial más alta (un aumento de aproximadamente el 5%). Aunque no todas las habilidades humanas mostraron un salto salarial masivo en sus modelos estadísticos, los datos sugieren que los empleadores están dispuestos a pagar más por personas que puedan asociarse eficazmente con sistemas de IA, particularmente en roles de gestión y finanzas.

3. El "Efecto Onda" (Efectos externos)

Esta es la parte más sorprendente del artículo. Los investigadores analizaron trabajos que no utilizan directamente la IA. Se preguntaron: si una empresa comienza a usar IA en un departamento, ¿cambia eso lo que buscan en otros departamentos?

La analogía: Imagina que un restaurante instala un asistente de cocina robótico super eficiente. Los chefs (quienes usan el robot) necesitan ser mejores en el sabor y el emplatado (habilidades complementarias). Pero, ¿qué pasa con los camareros? Aunque ellos no toquen el robot, el ritmo de todo el restaurante ha cambiado. Los camareros ahora deben ser más adaptables, comunicarse mejor y manejar preguntas compleas de los clientes porque la cocina se mueve más rápido. El cambio en la cocina se propaga hacia el comedor.

El estudio encontró exactamente esto:

  • Las habilidades complementarias aumentan: A medida que la adopción de la IA crece en una empresa, industria o región, incluso los trabajos que no son de IA empiezan a demandar más habilidades centradas en el ser humano, como el pensamiento analítico y el trabajo en equipo.
  • Las habilidades sustituibles disminuyen: Al mismo tiempo, la demanda de habilidades que la IA puede reemplazar fácilmente —como la síntesis básica, la traducción o el servicio al cliente rutinario— baja.

Este "efecto onda" se observó en EE. UU., el Reino Unido y Australia/Nueva Zelanda. Esto significa que la IA no solo está cambiando los trabajos que la tocan directamente, sino que está remodelando todo el ecosistema de trabajo a su alrededor.

Resumen: Complementar, no competir

La conclusión principal es que la IA no es un sustituto de los humanos; es un complemento.

  • Visión antigua: La IA reemplaza las tareas humanas.
  • La visión de este artículo: La IA eleva el valor de los rasgos distintivamente humanos.

Los investigadores argumentan que no debemos limitarnos a entrenar a las personas para construir la IA. Necesitamos entrenar a las personas para ser mejores humanos en un mundo con IA. Habilidades como el juicio ético, la resiliencia y el pensamiento analítico se están convirtendo en la "moneda" del futuro lugar de trabajo. A medida que la IA se encarga de las tareas rutinarias y repetitivas (las habilidades "sustituibles"), la prima sobre las habilidades que requieren conexión humana, juicio y adaptabilidad (las habilidades "complementarias") aumenta.

En resumen: No intentes competir con la máquina en velocidad o cálculo. En su lugar, apóyate en lo que te hace humano: tu capacidad para pensar críticamente, trabajar con otros y navegar paisajes éticos complejos. Ahí es donde reside el valor.

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