← Últimos artículos
📄 agriculture

Increased Photoperiod and Temperature-Humidity Index during the Dry Period increased Colostrum Volume and decreased Brix Score in Holstein and Jersey Cattle

Este estudio demuestra que el aumento del fotoperiodo y del índice de temperatura-humedad durante el periodo seco de preparto cercano influye significativamente en el volumen de calostro y en los valores de Brix en vacas Holstein y Jersey, mostrando el periodo cercano una mayor sensibilidad ambiental que el periodo lejano.

Autores originales: Kayla J. Alward, Alexandra Nin-Velez, Alison J. Duncan, Alan D. Ealy, Geoffrey E. Dahl, Christina S. Petersson-Wolfe, Rebecca R. Cockrum

Publicado 2026-09-01
📖 4 min de lectura☕ Lectura para el café

Autores originales: Kayla J. Alward, Alexandra Nin-Velez, Alison J. Duncan, Alan D. Ealy, Geoffrey E. Dahl, Christina S. Petersson-Wolfe, Rebecca R. Cockrum

Artículo original bajo licencia CC BY 4.0 (https://creativecommons.org/licenses/by/4.0/). Esta es una explicación generada por IA del artículo a continuación. No ha sido escrita ni avalada por los autores. Para mayor precisión técnica, consulte el artículo original. Leer descargo de responsabilidad completo

Cada ternero recién nacido depende de una única y crítica comida para sobrevivir sus primeros días de vida. Esta primera leche, conocida como calostro, no es meramente alimento; es una entrega concentrada de anticuerpos y nutrientes que pone en marcha el sistema inmunológico del ternero. Sin una cantidad suficiente de este rico fluido, un ternero es vulnerable a las enfermedades y puede no sobrevivir. Para los productores de leche, asegurar que cada vaca produzca suficiente calostro de alta calidad es una cuestión de estabilidad económica y bienestar animal. Si bien los productores han sabido durante mucho tiempo que la edad, la dieta y la salud de una vaca influyen en esta producción, la mano invisible del entorno ha seguido siendo una variable más elusiva. Específicamente, los científicos se han preguntado cómo la longitud cambiante del día y la combinación de calor y humedad durante los meses previos al parto de una vaca podrían moldear la leche que ella produce.

Los investigadores se propusieron investigar esta conexión observando dos razas distintas de ganado lechero, Holstein y Jersey, en dos granjas comerciales en Virginia. Se centraron en el "periodo seco", los aproximadamente dos meses en los que una vaca no está siendo ordeñada antes de dar a luz. Durante este tiempo, las vacas estuvieron expuestas al ritmo natural del sol y al clima local. El equipo rastreó las horas diarias de luz y calculó una medida de estrés térmico que tiene en cuenta tanto la temperatura como la humedad. Luego, dividieron las vacas en grupos según la cantidad de luz diurna que recibieron durante las tres semanas finales antes del parto, un momento en el que el cuerpo de la vaca se está preparando activamente para producir calostro. Al comparar la leche producida por vacas expuestas a días más cortos, días moderados y días más largos, los científicos pudieron ver si el entorno estaba dirigiendo el proceso de producción.

El estudio reveló un patrón claro: la cantidad de luz diurna que una vaca recibió justo antes de dar a luz influyó directamente en la cantidad de calostro que produjo. Las vacas que experimentaron días más largos durante este periodo crítico produjeron más leche que aquellas expuestas a días más cortos. Este efecto fue consistente en ambas razas, aunque las Holstein produjeron naturalmente volúmenes mayores en general. Sin embargo, la relación entre la luz diurna y la calidad de la leche fue más compleja. Si bien el volumen de leche aumentó con más luz, la concentración de sólidos en esa leche, medida mediante una prueba rápida llamada puntuación Brix, en realidad disminuyó. Esto sugiere que, a medida que las vacas producían más fluido, los nutrientes se diluían ligeramente, un intercambio que los productores deben gestionar.

Los investigadores también examinaron cómo el calor y la humedad desempeñaron un papel. Encontraron que el momento del estrés ambiental importaba significamente. Las condiciones durante las últimas tres semanas antes del parto tuvieron un impacto mucho mayor en la leche que las condiciones durante la primera parte del periodo seco. Cuando las vacas enfrentaron un mayor estrés térmico durante este tramo final, la calidad del calostro, particularmente su contenido de proteínas, tendió a caer. Curiosamente, el estudio señaló que las vacas en esta investigación experimentaron solo un estrés térmico leve, con muy pocos días alcanzando niveles que típicamente causarían un malestar severo. Esto significa que los hallazgos son más relevantes para los hatos en climas donde el calor es un factor pero no una amenaza extrema y constante.

En última instancia, el trabajo resalta que el entorno es un gestor poderoso, aunque a menudo pasado por alto, de la producción láctea. La longitud del día y la calidez del aire no solo afectan la comodidad de una vaca; activamente le envían señales a su cuerpo para ajustar la cantidad y composición de la leche que le dará a su ternero. El estudio sugiere que, si bien los productores no pueden controlar el clima, comprender estos ritmos naturales ayuda a explicar por qué algunas vacas producen más que otras. Apunta hacia un futuro donde la gestión del periodo seco con una conciencia de la luz y el calor podría ayudar a asegurar que cada ternero reciba el comienzo robusto que necesita para prosperar.

¿Ahogado en artículos de tu campo?

Recibe resúmenes diarios de los artículos más novedosos que coincidan con tus palabras clave de investigación — con resúmenes técnicos, en tu idioma.

Probar Digest →