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A Harmonized GC–FID Method for Multi-Product Residual Solvent Analysis in Diagnostic and Therapeutic Radiopharmaceuticals

Este artículo presenta el desarrollo y la validación de un método armonizado de GC–FID de una sola columna que permite el control de calidad eficiente y rutinario de cinco solventes residuales en diversos productos radiofarmacéuticos diagnósticos y terapéuticos, reduciendo así la complejidad analítica en las radiofarmacias GMP.

Autores originales: Sarko Jabari, Noemi Molina, Jenny Gröhn, Thuy A. Tran, Mohammad Mahdi Moein

Publicado 2026-10-12
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Autores originales: Sarko Jabari, Noemi Molina, Jenny Gröhn, Thuy A. Tran, Mohammad Mahdi Moein

Artículo original bajo licencia CC BY 4.0 (https://creativecommons.org/licenses/by/4.0/). ✨ Esta es una explicación generada por IA del artículo a continuación. No ha sido escrita ni avalada por los autores. Para mayor precisión técnica, consulte el artículo original. Leer descargo de responsabilidad completo

Imagina una farmacia hospitalaria que no dispensa píldoras o jarabes, sino que fabrica diminutas dosis brillantes de medicina diseñadas para encontrar y tratar el cáncer desde el interior. Estas medicinas, conocidas como radiofármacos, se crean uniendo un átomo radiactivo a una molécula que busca naturalmente los tumores. Debido a que estas sustancias son radiactivas y suelen tener vidas muy cortas, deben fabricarse rápidamente y probarse inmediatamente antes de poder administrarse a un paciente. Una parte crítica de este control de seguridad consiste en asegurar que no queden restos de productos químicos del proceso de fabricación en la dosis final. Estos productos químicos sobrantes, llamados solventes residuales, son los líquidos utilizados para disolver ingredientes o limpiar el equipo durante la síntesis. Aunque son necesarios para fabricar el fármaco, no poseen poder curativo y pueden ser perjudiciales para el cuerpo humano si están presentes en altas cantidades. Para mantener la seguridad de los pacientes, estrictas normas internacionales limitan cuánto de estos solventes puede permanecer, requiriendo que los laboratorios los midan con extrema precisión.

El desafío para los científicos del Hospital Universitario Karolinska en Estocolmo era que cada tipo diferente de radiofármaco solía requerir su propio método de prueba único. Debido a que los fármacos se fabrican con diferentes átomos radiactivos y se disuelven en diferentes mezclas de agua y estabilizadores, los procedimientos de prueba estándar a menudo debían personalizarse para cada producto. Esto significaba que un solo laboratorio podría necesitar mantener docenas de protocolos de prueba diferentes, capacitar al personal en muchas técnicas separadas y gestionar una compleja red de documentación solo para garantizar la seguridad. Los investigadores se propusieron ver si podían reemplazar este mosaico de pruebas individuales con un método único y unificado capaz de verificar muchos fármacos a la vez. Se centraron en cinco solventes comunes —etanol, acetona, acetonitrilo, tetrahidrofurano y dimetilsulfóxido— que aparecen con frecuencia en el proceso de fabricación.

Para resolver este problema, el equipo desarrolló un proceso de prueba optimizado utilizando una máquina llamada cromatógrafo de gases. Este dispositivo funciona convirtiendo una muestra líquida en un gas y luego empujándolo a través de un tubo largo y delgado donde los diferentes productos químicos viajan a diferentes velocidades, separándose como corredores en una carrera. Los investigadores optimizaron la temperatura y el flujo de gas dentro de la máquina para que los cinco solventes objetivo se separaran claramente entre sí y fueran detectados en una sola ejecución que duró poco menos de doce minutos. Demostraron que esta configuración única podía medir con precisión la cantidad de cada solvente, incluso cuando las concentraciones eran muy bajas. Esto fue particularmente importante para un fármaco específico, el [¹⁸F]FDG, que a menudo se produce en concentraciones radiactivas tan altas que la muestra debe diluirse con agua antes de la prueba. Diluir la muestra hace que los solventes sean más difíciles de encontrar, por lo que el equipo creó una versión especial de baja concentración de su prueba para asegurar que aún pudieran detectar trazas de etanol y acetonitrilo en estas muestras diluidas.

Los investigadores pusieron entonces su nuevo método a prueba en una amplia variedad de escenarios del mundo real. Comprobaron si las diferentes mezclas líquidas utilizadas para formular los fármacos interferíanían en los resultados, realizando pruebas en muestras que contenían [¹⁸F]FDG, L-[¹¹C]metionina y [⁶⁸Ga]FAPI-46. Encontraron que los diferentes entornos químicos de estos fármacos no confundían a la máquina ni alteraban los resultados; los solventes se separaban limpiamente independientemente de lo que hubiera en la botella. Aplicaron el método a muestras de control de calidad rutinarias de seis productos diferentes, incluyendo tanto escaneos diagnósticos como tratamientos terapéuticos etiquetados con carbono, flúor, galio y lutecio. En todos los casos, el método identificó y midió con éxito los solventes, confirmando que los fármacos cumplían con los estándares de seguridad. Para estar seguros de que su nuevo enfoque era fiable, compararon su método con los métodos de prueba existentes, altamente específicos, que ya se utilizaban en el hospital. Los resultados de su nuevo sistema unificado coincidieron casi perfectamente con los sistemas especializados antiguos, con diferencias tan pequeñas que resultaban insignificantes.

El estudio concluye que un método de prueba único y armonizado puede reemplazar eficazmente múltiples procedimientos específicos de cada producto para una amplia gama de radiofármacos. Esto no significa que el nuevo método sea más sensible que cada prueba especializada jamás creada, sino que es lo suficientemente robusto como para manejar la variedad de fármacos producidos actualmente, simplificando al mismo tiempo el trabajo necesario para mantenerlos seguros. Al demostrar que un solo conjunto de condiciones puede funcionar para diferentes átomos radiactivos y diferentes formulaciones líquidas, los investigadores han demostrado que los laboratorios pueden reducir la carga de mantener docenas de protocolos separados. Este cambio permite una capacitación más consistente, un mantenimiento más sencillo de los equipos y un flujo de trabajo más ágil, asegurando que los controles de seguridad críticos para estas medicinas que salvan vidas puedan realizarse de manera eficiente sin comprometer la precisión.

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