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📊 epidemiology

Complementary and Alternative Medicine Therapies in relation to Self-Reported Better Sleep across Racial and Ethnic Groups in the United States

Utilizando datos de la Encuesta Nacional de Entrevistas sobre Salud de 2012, este estudio encontró que, si bien diversas terapias de Medicina Complementaria y Alternativa como el masaje y el yoga están asociadas con una percepción de mejor sueño a través de diversos grupos raciales y étnicos, la efectividad de otras terapias, tales como la manipulación quiropráctica y los suplementos herbales, varía significativamente según la raza y la etnia.

Autores originales: Singh, R., Gaston, S. A., Payne, C., Neo, D. T., Bertisch, S. M., Jonas, W. B., Jackson, C. L.

Publicado 2026-09-08
📖 5 min de lectura🧠 Análisis profundo

Autores originales: Singh, R., Gaston, S. A., Payne, C., Neo, D. T., Bertisch, S. M., Jonas, W. B., Jackson, C. L.

Artículo original dedicado al dominio público bajo CC0 1.0 (https://creativecommons.org/publicdomain/zero/1.0/). ⚕️ Esta es una explicación generada por IA de un preprint que no ha sido revisado por pares. No es consejo médico. No tome decisiones de salud basándose en este contenido. Leer descargo de responsabilidad completo

El sueño es un pilar fundamental de la salud, sin embargo, para millones de personas, sigue siendo elusivo. El mal sueño no es solo una cuestión de sentirse cansado; está vinculado a graves problemas de salud física y mental, incluyendo enfermedades cardíacas, diabetes y depresión. Si bien los médicos a menudo prescriben medicamentos o terapia conductual para ayudar a las personas a descansar, estas soluciones no siempre son accesibles o asequibles para todos. En consecuencia, muchas personas recurren a la Medicina Complementaria y Alternativa, o CAM (por sus siglas en inglés). Estas son prácticas de salud que existen fuera de la medicina occidental convencional, que van desde suplementos herbales y masajes hasta la meditación y el yoga. Debido a que estas prácticas suelen estar arraigadas en tradiciones culturales específicas, los investigadores se han preguntado durante mucho tiempo si funcionan de manera diferente para personas de distintos orígenes raciales y étnicos. ¿Una práctica de meditación que ayuda a un grupo a dormir profundamente funciona igual de bien para otro? ¿O los cambios culturales alteran qué tan efectivas resultan estos remedios?

Para responder a estas preguntas, un equipo de investigadores analizó datos de una encuesta masiva, representativa a nivel nacional, de adultos estadounidenses realizada en 2012. Se centraron en casi 9,300 personas que habían utilizado al menos una terapia alternativa en el último año. Los investigadores hicieron una pregunta simple pero crucial: ¿la terapia que el participante consideraba más importante para su salud también le ayudaba a dormir mejor? Al observar las respuestas a través de diferentes grupos raciales y étnicos —incluyendo adultos blancos no hispanos, negros, asiáticos, hispanos y nativos americanos/alaskanos— el equipo pudo ver si los beneficios de estas terapias eran universales o si variaban dependiendo de quién las utilizaba.

El estudio reveló un patrón claro para varias terapias populares. Las prácticas que se centran en la mente y el cuerpo, como el masaje, la meditación y las técnicas de movimiento como el yoga, el Tai Chi y el Qigong, estuvieron consistentemente vinculadas con un mejor sueño en todos los grupos raciales y étnicos. Ya fuera que un participante fuera blanco, negro, asiático o hispano, aquellos que priorizaban estas terapias reportaron una mayor probabilidad de dormir mejor. Esto sugiere que los mecanismos detrás de estas prácticas —quizás reducir el estrés, relajar los músculos o calmar la mente— funcionan de manera similar para personas de diversos orígenes.

Sin embargo, la historia cambió cuando los investigadores observaron otros tipos de terapias. Para la manipulación quiropráctica u osteopática, que involucra ajustes físicos en la columna y las articulaciones, los resultados dependían enteramente de la raza. Entre los adultos blancos no hispanos, priorizar esta terapia se asoció con una mayor probabilidad de reportar un mejor sueño. En contraste, entre los adultos asiáticos, priorizar la misma terapia se vinculó con una menor probabilidad de reportar un mejor sueño. Para otros grupos, como los adultos negros e hispanos, la terapia no mostró un vínculo claro con la mejora del sueño. Del mismo modo, el uso de suplementos herbales contó una historia diferente. Aunque los suplementos herbales fueron la terapia más utilizada en general, priorizarlos se asoció con una menor probabilidad de reportar un mejor sueño. Esta asociación negativa fue más fuerte entre los adultos blancos no hispanos, quienes fueron significativamente menos propensos a reportar mejoras en el sueño mediante hierbas en comparación con otros grupos.

Los investigadores también examinaron el uso de sanadores tradicionales, una práctica notablemente más común entre los participantes nativos americanos/alaskanos. Si bien este grupo reportó la tasa más alta en general de sentir que su terapia más importante les ayudaba a dormir, el estudio no pudo vincular definitivamente a los sanadores tradicionales con mejores resultados de sueño debido al pequeño número de participantes en esta categoría. Los datos eran demasiado limitados para extraer conclusiones firmes para este grupo específico, lo que resalta la necesidad de más investigación que incluya a poblaciones diversas en números suficientes.

En última instancia, los hallazgos sugieren que, si bien algunos enfoques holísticos para el sueño son ampliamente efectivos, otros no lo son. La idea de que la medicina alternativa funciona de la misma manera para todos no es respaldada por los datos. En cambio, la efectividad de una terapia parece depender tanto del tipo de práctica como del contexto cultural de la persona que la utiliza. Para las prácticas de mente y cuerpo, el camino hacia un mejor sueño parece ser una experiencia humana compartida. Para las manipulaciones físicas y los remedios herbales, la experiencia es mucho más compleja y varía significativamente a través de las líneas raciales y étnicas. Esto no significa que estas terapias sean ineficaces, sino que su papel en la salud del sueño es matizado. Esto subraya la importancia de considerar el trasfondo cultural de una persona y sus creencias de salud específicas al discutir soluciones para el sueño, asegurando que el camino hacia el descanso esté adaptado al individuo en lugar de asumir un enfoque de talla única.

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