Integrating Indigenous Community-Developed Consequence Functions into Conventional Inundation Risk Modelling: An Aotearoa New Zealand Case Study
Este artículo presenta una metodología para integrar el conocimiento cualitativo liderado por iwi en la plataforma de modelado cuantitativo RiskScape a través de un estudio de caso con Rangitāne o Wairau, demostrando cómo la codificación de las funciones de consecuencia indígenas revela los severos impactos culturales y emocionales de los escenarios de tsunami que los modelos económicos convencionales pasan por alto.
Artículo original bajo licencia CC BY 4.0 (https://creativecommons.org/licenses/by/4.0/). Esta es una explicación generada por IA del artículo a continuación. No ha sido escrita ni avalada por los autores. Para mayor precisión técnica, consulte el artículo original. Leer descargo de responsabilidad completo
Imagina que estás tratando de medir cuánto daño causará una inundación a un pueblo. Por lo general, los gobiernos y los científicos usan una regla muy específica para esto: una regla de dinero. Preguntan: "Si el agua sube un pie, ¿cuántos dólares en casas y autos se arruinarán?". Esto es como medir una tormenta únicamente por cuánto cuesta reparar las ventanas rotas.
Pero para la gente de Rangitāne o Wairau (una comunidad indígena Māori en Nueva Zelanda), esta regla de dinero pasa por alto las partes más importantes de la historia. Para ellos, una inundación no es solo sobre edificios rotos; es sobre perder la conexión con los ancestros, sentir una profunda tristeza espiritual y dañar la tierra que alimenta a sus familias.
Este documento describe una nueva forma de construir un calculador de riesgo que incluye estas pérdidas invisibles y no monetarias. Así es como lo hicieron, explicado de forma sencilla:
1. El Problema: Una Regla que Solo Mide Dinero
Piensa en los modelos de riesgo actuales (llamados RiskScape) como una calculadora que solo tiene un botón de "Dólares". Si le preguntas sobre un tsunami, te dirá el costo financiero. Pero no tiene un botón para "Angustia", "Pérdida Cultural" o "Dolor Espiritual". Para la comunidad Rangitāne, estos sentimientos son tan reales y dañinos como una pared rota, pero la vieja calculadora no podía verlos.
2. La Solución: Construir una Nueva Calculadora "Multitool"
Los investigadores trabajaron directamente con la comunidad Rangitāne para construir un nuevo conjunto de instrucciones para la calculadora. No solo adivinaron; escucharon a 19 miembros de la familia y caminaron por la tierra con ellos para entender exactamente qué es lo que les importa.
Convirtieron estas conversaciones en un sistema de puntuación de cuatro partes:
- Disrupción Cultural: ¿Qué tanto rompe esto la conexión con los ancestros?
- Pérdida Económica: ¿Cuánto dinero se pierde? (La parte antigua).
- Estrés Emocional: ¿Cuánto dolor espiritual o mental causa esto?
- Daño Ecológico: ¿Cuánto daño se hace a las plantas, animales y fuentes de alimento?
3. La Traducción: Convirtiendo Historias en Números
La parte más difícil fue convertir los sentimientos en números que una computadora pudiera entender.
- La Analogía: Imagina que tienes una receta para un pastel. La receta antigua solo enumeraba "harina" y "azúcar". La comunidad Rangitāne dijo: "También necesitamos 'amor' y 'memoria'".
- El Proceso: Los investigadores crearon una "guía de traducción". Preguntaron: "Si el agua tiene 0.5 metros de profundidad, ¿cuánto 'Estrés Emocional' es eso?". La comunidad dijo: "Eso es mucho". Asignaron un número (como una puntuación de 0.7 de 1) a ese sentimiento.
- Hicieron esto para diferentes profundidades de agua (Baja, Media, Alta, Severa) y para cada una de las cuatro categorías. Esto creó una nueva "función de daño-profundidad": un libro de reglas que le dice a la computadora: "Si el agua tiene esta profundidad, causa este daño cultural y emocional".
4. La Prueba: Ejecutando la Nueva Calculadora
Probaron este nuevo sistema con un escenario aterrador: un tsunami masivo (como uno provocado por un terremoto de magnitud 9.0) golpeando su costa.
Lo que Diría la Vieja Calculadora:
Miraría la tierra y diría: "Oh, algunos viñedos y casas están bajo el agua. Eso es mucho dinero perdido".
Lo que Dijo la Nueva Calculadora:
Miró la misma agua y dijo: "Espera. El agua está golpeando las áreas de Playa y Bahía. Para los Rangitāne, esto no es solo dinero.
- Estrés Emocional: 98.3% de estas áreas están calificadas con un impacto emocional "Severo".
- Daño Ecológico: 86.8% de estas áreas están calificadas con daño "Severo" a la tierra.
La nueva calculadora reveló que el dolor emocional y espiritual de perder estas tierras ancestrales específicas es casi total, un hecho que la calculadora de solo dinero pasó por alto por completo.
5. Por Qué Esto Importa
El documento argumenta que este nuevo método es como añadir un nuevo lente a una cámara. No tienes que tirar el lente viejo (el de dinero); simplemente añades este nuevo lente para que puedas ver la imagen completa.
- Es Modular: Piensa en la calculadora como un juego de Lego. El bloque de "Estrés Emocional" puede ser intercambiado o ajustado por la comunidad más tarde si quieren cambiar las reglas. No rompe toda la máquina.
- Es Transferible: Otros grupos indígenas pueden usar este mismo juego de Lego. Pueden construir sus propios bloques basados en sus propias historias y valores, sin necesidad de empezar desde cero.
La Conclusión
Este documento muestra que puedes tomar historias culturales profundas y complejas y convertirlas en números que ayuden a los gobiernos a entender mejor el riesgo. Al hacer esto, aseguran que, cuando ocurra la planificación de desastres, el "corazón" de la comunidad sea contado con la misma importancia que la "cartera".
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