Long-term growth and male sexual maturation of captive-born Japanese wobbegongs (Orectolobus japonicus): implications for life-history research and conservation
Este estudio utiliza registros a largo plazo de wobbegongs japoneses nacidos en cautiverio para establecer parámetros clave de la historia de vida, incluyendo el crecimiento alométrico positivo, los tamaños asintóticos logísticos y hitos específicos para la maduración sexual masculina, proporcionando así una base crítica para la futura conservación y comparaciones con poblaciones silvestres.
Artículo original bajo licencia CC BY 4.0 (https://creativecommons.org/licenses/by/4.0/). Esta es una explicación generada por IA de un preprint que no ha sido revisado por pares. No es consejo médico. No tome decisiones de salud basándose en este contenido. Leer descargo de responsabilidad completo
Para entender cómo viven, crecen y se reproducen los tiburones, los científicos deben saber su edad y qué tan rápido crecen. Para muchas especies de tiburones, esta información es inexistente porque estos animales son difíciles de capturar, difíciles de rastrear en la naturaleza y a menudo mueren antes de que los investigadores puedan estudiarlos. Sin saber cuándo un tiburón se convierte en adulto o cuántos bebés tiene, es difícil proteger a la especie de la sobrepesca o la pérdida de hábitat. Esto es especialmente cierto para los tiburones de fondo, que pasan sus vidas escondidos en el lecho marino. Si bien los científicos han estudiado durante mucho tiempo a los tiburones en acuarios para aprender sobre su crecimiento sin dañarlos, la mayoría de estos estudios solo duraron unos pocos años. Para comprender verdaderamente la vida de un tiburón, los investigadores necesitan observarlo desde el momento en que nace hasta que está completamente desarrollado y listo para tener su propia descendencia.
Un equipo de investigadores del Acuario Osaka KAIYUKAN en Japón finalmente ha proporcionado esta visión a largo plazo para el wobbegong japonés, un tiburón pequeño y camuflado que vive en las aguas alrededor de Japón. Al mantener un grupo de estos tiburones en cautiverio y registrar su crecimiento cada mes durante varios años, los científicos pudieron trazar exactamente cómo se desarrolla esta especie. Descubrieron que estos tiburones crecen de una manera muy específica, ganando peso más rápido de lo que ganan longitud, e identificaron el momento preciso en que los tiburones machos son capaces de reproducirse. Este trabajo ofrece una imagen clara y poco común de la historia de vida de una especie que, de otro modo, sería difícil de estudiar, proporcionando a los conservacionistas una base sólida para comparar con las poblaciones silvestres.
La historia comienza con el nacimiento de veintidós crías de tiburón. En 2018, se descubrieron cinco cachorros en un tanque grande y, en 2020, una hembra preñada fue trasladada a un tanque separado e aislado donde dio a luz a diecisiete más. Debido a que los investigadores observaron los tanques todos los días, conocían la fecha exacta de nacimiento de cada una de las crías, con una incertidumbre de menos de veinticuatro horas. Este nivel de precisión es casi imposible de lograr en la naturaleza. Los científicos midieron entonces la longitud y el peso de estos jóvenes tiburones aproximadamente una vez al mes. También vigilaron de cerca a los tiburones machos, midiendo la longitud de sus claspers (o órganos copuladores), que son los órganos reproductores dobles que se encuentran en la parte inferior de los tiburones machos. En los tiburones machos, estos órganos comienzan siendo pequeños y blandos, pero crecen más largos y duros a medida que el tiburón madura, convirtiéndose finalmente en la herramienta utilizada para la reproducción.
Los datos revelaron un patrón claro en la forma en que crecen estos tiburones. A medida que los tiburones se hacían más grandes, ganaban peso mucho más rápido de lo que ganaban longitud. Esto se conoce como crecimiento alométrico positivo, lo que significa que los tiburones se vuelven más robustos y pesados a medida que envejecen, en lugar de simplemente estirarse. Este patrón fue el mismo tanto para machos como para hembras. Los investigadores probaron varios modelos matemáticos para ver cuál describía mejor la curva de crecimiento del wobbegong japonés. Encontraron que un modelo logístico, que describe un crecimiento que comienza rápido y luego se ralentiza a medida que el animal alcanza su tamaño máximo, se ajustaba mejor a los datos que otros modelos comunes. Según este modelo, los tiburones dejan de crecer cuando alcanzan una longitud total de poco más de 100 centímetros. Se estimó que los machos crecen un poco más, alcanzando unos 107 centímetros, mientras que las hembras alcanzaron unos 102 centímetros.
Uno de los hallazgos más significativos se refirió a cuándo los tiburones machos alcanzaron la madurez sexual. Los investigadores observaron de cerca los claspers de cuatro tiburones machos. Vieron que el crecimiento rápido de estos órganos comenzó cuando los tiburones tenían unos 1,000 días de edad, o aproximadamente 2.7 años, y medían unos 75 centímetros de longitud. Para cuando los tiburones tenían alrededor de 1,200 días, o poco más de tres años, los claspers habían dejado de crecer en relación con el tamaño del cuerpo del tiburón y habían alcanzado una longitud de unos 84 centímetros. La prueba definitiva de la madurez provino de un solo tiburón macho. A los 1,997 días de edad, o casi 5.5 años, y midiendo 97.8 centímetros de longitud, se observó que este tiburón liberaba fluido seminal de su clasper. Esto confirmó que el tiburón había alcanzado la madurez sexual funcional, lo que significa que era físicamente capaz de reproducirse.
El estudio también proporcionó un recuento fiable del número de crías que puede tener un wobbegong japonés a la vez. Aunque informes previos habían sugerido un tamaño de camada de 32 basándose en dos hembras, esos números no fueron confirmados. En este estudio, la hembra aislada en 2020 dio a luz exactamente a 17 crías. Este número encaja bien con lo que se sabe de especies de tiburones relacionadas, que típicamente tienen camadas que van desde unas pocas hasta varias docenas. Los investigadores señalaron que la camada de 2018 podría haber sido mayor, pero algunos cachorros podrían haber sido devorados por otros peces en el tanque antes de ser encontrados, razón por la cual el recuento de 2020 del tanque aislado se considera más preciso.
Estos registros a largo plazo son valiosos porque proporcionan una línea base de edad conocida para el wobbegong japonés. En la naturaleza, es muy difícil saber exactamente qué edad tiene un tiburón o cuándo se convierte en adulto. Al tener estos datos detallados de tiburones nacidos en cautiverio, los científicos pueden ahora comparar los tiburones silvestres para ver si crecen al mismo ritmo o alcanzan la madurez al mismo tamaño. Los investigadores advierten que los tiburones en acuarios podrían crecer de manera diferente a los del océano porque tienen un suministro constante de alimento y temperaturas estables. Sin embargo, este estudio establece una comprensión fundamental del ciclo de vida de la especie. Confirma que el wobbegong japonés crece lentamente, madura tarde y tiene un número moderado de crías, todos rasgos que hacen que la especie sea vulnerable a las actividades humanas. Con esta nueva información, los esfuerzos de conservación pueden estar mejor informados para asegurar que estos tiburones de fondo continúen prosperando en el Océano Pacífico.
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