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Designing for durability: a systems-based project methodology derived from the sustainability failures of INGO projects in Ethiopia

Este artículo propone la Metodología de Diseño e Implementación de Proyectos de Sistemas Sostenibles, un nuevo marco derivado de un análisis de métodos mixtos de los fallos de sostenibilidad en proyectos de ONGI en Etiopía, el cual aborda seis brechas sistémicas identificadas mediante la integración del diseño estratégico, la entrega adaptativa y el aprendizaje de propiedad comunitaria para asegurar la durabilidad de los proyectos a largo plazo.

Autores originales: Beniam Tilahun Jenber

Publicado 2026-10-08
📖 5 min de lectura🧠 Análisis profundo

Autores originales: Beniam Tilahun Jenber

Artículo original bajo licencia CC BY 4.0 (https://creativecommons.org/licenses/by/4.0/). ✨ Esta es una explicación generada por IA del artículo a continuación. No ha sido escrita ni avalada por los autores. Para mayor precisión técnica, consulte el artículo original. Leer descargo de responsabilidad completo

Los proyectos de desarrollo son los motores de la ayuda moderna, llevando agua potable, escuelas y atención médica a las comunidades que más lo necesitan. Estas iniciativas suelen ser dirigidas por organizaciones internacionales que trabajan en asociación con grupos locales. Durante décadas, un problema persistente ha ensombrecido esta labor: una vez que el dinero externo se agota y los expertos extranjeros se van, los proyectos suelen dejar de funcionar. Las bombas se rompen, las escuelas cierran y los servicios desaparecen. Esto no es un misterio de la naturaleza humana o una falta de buena voluntad; es un fallo de diseño. La forma en que estos proyectos se planifican y gestionan a menudo trata la supervivencia a largo plazo como algo secundario, algo que se resolverá solo cuando la financiación esté a punto de expirar. La pregunta que los investigadores se han planteado durante mucho tiempo es cómo construir algo que dure sin necesidad de una mano externa permanente que lo sostenga.

Un investigador llamado Beniam Tilahun Jenber se propuso resolver este rompecabezas de gestión analizando qué era lo que realmente fallaba. Estudió diez proyectos de desarrollo en Etiopía que habían finalizado recientemente sus ciclos de financiación entre 2015 y 2025. En lugar de limitarse a preguntar a los gestores de proyectos si consideraban que habían tenido éxito, profundizó en los registros oficiales, encuestó a cientos de miembros del personal y entrevistó a las personas que habían vivido los proyectos. Encontró una brecha sorprendente entre lo que la gente decía que estaba haciendo y lo que los documentos mostraban que había sucedido realmente. En muchos casos, los equipos informaban utilizar métodos "sistémicos" sofisticados para garantizar la sostenibilidad, pero las evaluaciones finales mostraban que los proyectos habían colapsado en el momento en que el dinero dejó de fluir. La evidencia apuntaba a seis fallos específicos: los equipos no estaban diseñando para la supervivencia financiera, la transición del control extranjero a la propiedad local fue demasiado repentina y la profundidad del compromiso local era mucho más superficial de lo que se afirmaba.

A partir de esta evidencia, Jenber construyó una nueva forma de trabajar llamada Metodología de Diseño e Implementación de Sistemas Sostenibles. Piense en ello como una revisión completa del plano del proyecto, cambiando el enfoque de la entrega de un conjunto de tareas a la construcción de un sistema que pueda sobrevivir por sí mismo. La idea central es que la sostenibilidad debe diseñarse desde el primer día, no añadirse como un paso final. El nuevo método organiza todo el ciclo de vida del proyecto en tres partes interconectadas. Primero, hay una fase de diseño que actúa como un filtro estricto, planteando tres preguntas sencillas pero difíciles antes de que comience cualquier trabajo: ¿Puede la comunidad llegar físicamente al servicio después de que el proyecto termine? ¿Pueden permitirse mantenerlo en funcionamiento sin dinero externo? ¿Y realmente entienden y quieren seguir utilizándolo? Si la respuesta a cualquiera de estas preguntas es no, el diseño debe cambiar antes de avanzar.

La segunda parte del método se ocupa del trabajo real mientras el proyecto está en marcha. En lugar de simplemente marcar una lista de actividades, el equipo comprueba constantemente si se está construciendo capacidad local y compartiendo el poder. Una innovación clave aquí es un mapa que rastrea exactamente quién tiene el poder para tomar decisiones. En los proyectos tradicionales, la organización internacional suele conservar las llaves hasta el final. Este nuevo método exige que el mapa de autoridad se dibuje al principio y que la transferencia del poder de decisión a los socios locales se rastree como un objetivo medible, al igual que un presupuesto o un cronograma. Esto asegura que los grupos locales no solo estén ayudando, sino que estén tomando gradualmente el control total del sistema.

La tercera parte es un sistema de aprendizaje propiedad de la propia comunidad. En el pasado, los informes eran escritos por personas ajenas para satisfacer a los donantes, perdiendo a menudo la verdadera historia sobre el terreno. Este nuevo enfoque requiere que la comunidad genere su propia evidencia y revise su progreso junto con el equipo del proyecto. Esto crea un bucle de retroalimentación donde las personas que utilizan el servicio pueden decir: "Esto no está funcionando", y el proyecto puede adaptarse de inmediato. El método también incluye una fase específica y financiada para el periodo de transición, reconociendo que el momento en que termina un proyecto no es un precipicio, sino un puente que debe construirse y pagarse por adelantado.

El estudio encontró que, si bien la nueva metodología aún no ha sido probada en el campo para demostrar que funciona mejor que las formas antiguas, está construida directamente sobre los fallos específicos del pasado. Aborda las lagunas exactas encontradas en los diez proyectos etíopes, tales como la falta de planificación financiera y el corte abrupto del apoyo. El investigador es cuidadoso al afirmar que esto es una solución propuesta, no una cura probada. La evidencia sugiere que la antigua forma de confiar en los autoinformes de los gestores de proyectos es poco fiable porque a menudo oculta la verdad sobre cuán superficial es realmente la propiedad local. Al cambiar el enfoque hacia la evidencia generada por la comunidad y hacer que la transferencia de poder sea una parte visible y rastreable del diseño, el método ofrece un camino plausible hacia adelante. Trata el proyecto no como una entrega temporal de bienes, sino como una intervención temporal diseñada para dejar atrás un sistema que la comunidad pueda poseer, gestionar y mantener mucho después de que los socios internacionales se hayan ido.

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