← Últimos artículos
📄 medicine

Granulomatous Oral Lesion in a Patient with Crohn’s Disease: A case report

Este reporte de caso describe a una mujer de 51 años inmunosuprimida con enfermedad de Crohn cuyas lesiones orales granulomatosas fueron finalmente diagnosticadas como tuberculosis, lo que subraya la necesidad crítica de descartar una infección antes de atribuir tales hallazgos a la enfermedad de Crohn en regiones endémicas.

Autores originales: Houssaina JLASSI, Arwa khezami, Norsaf Bibani, Raja Jouini, Sabrine Soua, Soumaya Zouaga, Meriam Sabbah, Dalila Gargouri

Publicado 2026-08-31
📖 5 min de lectura🧠 Análisis profundo

Autores originales: Houssaina JLASSI, Arwa khezami, Norsaf Bibani, Raja Jouini, Sabrine Soua, Soumaya Zouaga, Meriam Sabbah, Dalila Gargouri

Artículo original bajo licencia CC BY 4.0 (https://creativecommons.org/licenses/by/4.0/). Esta es una explicación generada por IA del artículo a continuación. No ha sido escrita ni avalada por los autores. Para mayor precisión técnica, consulte el artículo original. Leer descargo de responsabilidad completo

El cuerpo humano es un sistema complejo donde diferentes partes suelen comunicarse, a veces de formas difíciles de predecir. Existe una conexión de este tipo entre el intestino y la boca, vinculada por una enfermedad crónica llamada enfermedad de Crohn. Esta enfermedad causa una inflamación profunda en el tracto digestivo, pero también puede crear llagas dolorosas e hinchazón dentro de la boca. Debido a que estas llagas bucales son causadas por el sistema inmunológico del cuerpo atacando sus propios tejidos, se ven muy similares a las llagas causadas por ciertas infecciones, particularmente la tuberculosis. La tuberculosis es una infección bacteriana que usualmente afecta los pulmones, pero puede propagarse a otras partes del cuerpo, incluyendo la boca. En regiones donde la tuberculosis es común, los médicos enfrentan una elección difícil cuando un paciente con la enfermedad de Crohn desarrolla una llaga en la boca: ¿es solo otro brote de la enfermedad intestinal, o es una infección peligrosa que requiere un tratamiento completamente diferente? Esta distinción es crítica porque los medicamentos utilizados para calmar la enfermedad de Crohn funcionan debilitando el sistema inmunológico, lo que podría empeorar mucho una infección activa por tuberculosis si esta no se trata primero.

Un equipo de investigadores de la Universidad de Túnez El Manar compartió recientemente la historia de una mujer que enfrentó precisamente este rompecabezas diagnóstico. La paciente era una mujer de 51 años de África del Norte que había estado viviendo con una forma severa de la enfermedad de Crohn durante 24 años. Su condición había afectado sus intestinos y causado fístulas, que son túneles anormales que pueden formarse entre los órganos. Durante varios años, había sido tratada con una combinación de dos medicamentos potentes, infliximab y azatioprina, que suprimen el sistema inmunológico para mantener bajo control su enfermedad intestinal. En 2021, comenzó a experimentar un problema nuevo: una llaga crónica y dolorosa en su lengua. La llaga no era un simple corte; tenía bordes elevados, sangraba al ser tocada y estaba acompañada de una hinchazón en la lengua que la hacía sentir pesada e incómoda. También sufría de una tos persistente que la había estado molestando durante algún tiempo.

Cuando los médicos la examinaron, la encontraron con bajo peso y pálida, con niveles bajos de glóbulos rojos y células inmunitarias en su sangre. Una pequeña muestra de tejido tomada de su lengua mostró un tipo específico de inflamación llamada inflamación granulomatosa. En términos sencillos, esto significa que su cuerpo había formado pequeños grupos de células inmunitarias tratando de combatir algo, pero la prueba no reveló inmediatamente qué era ese algo. Debido a que este patrón de inflamación se observa tanto en la enfermedad de Crohn como en la tuberculosis, el equipo médico tuvo que investigar más a fondo. El historial de la paciente de una tos crónica levantó una señal de alerta para la tuberculosis, una enfermedad que todavía es común en su región. Para investigar, realizaron radiografías de tórax y una tomografía computarizada detallada de su pecho. Estas imágenes mostraron signos consistentes con tuberculosis pulmonar, una infección en los pulmones.

El camino hacia una respuesta clara requirió pasos cuidadosos. Los médicos primero intentaron encontrar las bacterias en su esputo, el moco tosido desde los pulmones, pero la prueba resultó negativa. Esto es algo común, ya que las bacterias pueden ser difíciles de capturar en una muestra simple. Sin rendirse, el equipo médico realizó una broncoscopia, un procedimiento donde se pasa un tubo delgado con una cámara hacia los pulmones para recolectar una muestra más profunda. Esta vez, la prueba confirmó la presencia de las bacterias de la tuberculosis. El diagnóstico era ahora claro: la mujer tenía tuberculosis activa coexistiendo con su enfermedad de Crohn. Aunque su enfermedad de Crohn era conocida por causar afectación oral granulomatosa, la presencia de la infección significaba que la lesión oral no podía atribuirse únicamente a la enfermedad de Crohn sin descartar la tuberculosis, ya que ambas condiciones pueden imitarse o presentarse juntas.

Una vez identificada la verdadera causa, el plan de tratamiento cambió inmediatamente. Los médicos la iniciaron en un curso específico de medicación diseñado para combatir la tuberculosis. Los resultados fueron rápidos y positivos. A medida que la infección comenzaba a desaparecer, tanto la tos como la llaga dolorosa en su lengua comenzaron a sanar. La hinchazón en su lengua disminuyó y la ulceración desapareció. Este resultado confirmó que la sospecha inicial de tuberculosis era correcta y que tratar la infección era esencial para resolver sus síntomas.

Este caso sirve como un recordatorio vital para los profesionales médicos, especialmente en áreas donde la tuberculosis es común. Demuestra que cuando un paciente con la enfermedad de Crohn desarrolla una nueva llaga en la boca, los médicos no pueden simplemente asumir que es parte de la enfermedad intestinal. La similitud en cómo estas condiciones se ven bajo un microscopio puede conducir a un diagnóstico erróneo si el paciente no es revisado minuciosamente para detectar una infección. Los investigadores enfatizan que, antes de atribuir tales lesiones a la enfermedad de Crohn, es esencial descartar la tuberculosis, particularmente en pacientes que están tomando medicamentos que debilitan sus defensas inmunológicas. Al detectar la infección tempranamente y tratarla directamente, la paciente pudo recuperarse por completo, evitando el daño potencial que podría haber venido de seguir tratándola por la condición incorrecta. La historia subraya la importancia de mirar más allá de la explicación más obvia cuando el cuerpo presenta un conjunto complejo de síntomas.

¿Ahogado en artículos de tu campo?

Recibe resúmenes diarios de los artículos más novedosos que coincidan con tus palabras clave de investigación — con resúmenes técnicos, en tu idioma.

Probar Digest →