← Últimos artículos
💬 NLP

Testing Hypotheses from the Social Approval Theory of Online Hate: An Analysis of 110 Million Messages from Parler

Este estudio analiza 110 millones de mensajes de Parler para demostrar que la aprobación social (votos positivos) predice el odio y la toxicidad en línea de formas complejas y dependientes del tiempo, a menudo suprimiendo el comportamiento negativo inmediato mientras lo incrementa durante periodos más largos, mientras que la desaprobación social (votos negativos) modera estos efectos al reducir la toxicidad a largo plazo.

Autores originales: David M. Markowitz, Samuel Hardman Taylor

Publicado 2026-08-11
📖 6 min de lectura🧠 Análisis profundo

Autores originales: David M. Markowitz, Samuel Hardman Taylor

Artículo original bajo licencia CC BY 4.0 (http://creativecommons.org/licenses/by/4.0/). Esta es una explicación generada por IA del artículo a continuación. No ha sido escrita ni avalada por los autores. Para mayor precisión técnica, consulte el artículo original. Leer descargo de responsabilidad completo

Imagina el internet como un patio de recreo gigante y caótico donde todos gritan, susurran y ponen carteles. En este mundo digital, existe un fenómeno llamado "odio en línea", donde las personas dicen cosas desagradables y hirientes sobre otros basándose en quiénes son. Durante mucho tiempo, los científicos pensaron que estos autores de mensajes de odio eran simplemente "malos actores": personas con personalidades coléricas que querían herir a otros por diversión. Pero una idea más reciente, llamada la Teoría de la Aprobación Social, sugiere algo diferente: tal vez la gente no es cruel solo para herir a alguien, sino que tal vez son crueles para obtener una reacción. Piensa en esto como un niño en el patio de la escuela que comienza un rumor no porque odie a la víctima, sino porque quiere que sus amigos se rían y lo vitoreen. En esta teoría, los "vitores" son señales digitales como los votos positivos (un pulgar arriba) o los "me gusta". La gran pregunta es: ¿Acaso recibir un "voto" hace que alguien quiera decir algo aún más cruel la próxima vez? Esta es una pregunta crucial porque si sabemos por qué la gente propaga el odio, podríamos diseñar mejores formas de detenerlo.

Este artículo es una historia de detectives masiva que intenta responder a esa pregunta analizando una montaña de datos. Los investigadores, David Markowitz y Samuel Hardman Taylor, decidieron investigar un sitio de redes sociales específico llamado Parler, que fue popular entre 2018 y 2021. Analizaron la asombrosa cifra de 110 millones de mensajes de esta plataforma, la cual era conocida por tener muy pocas reglas sobre lo que la gente podía decir. Querían ver si recibir votos positivos en un mensaje de odio realmente hacía que las personas publicaran más odio después, o si hacía que se detuvieran.

Aquí está lo que encontraron, y es un poco más complicado que un simple "sí" o "no".

Primero, observaron el factor tiempo. Si recibes un voto positivo en un post de odio, ¿te hace publicar más odio inmediatamente? Sorprendentemente, la respuesta fue no. De hecho, justo después de recibir un voto positivo, las personas eran en realidad menos propensas a publicar otro mensaje de odio en su siguiente turno. Es como si el "voto" las hubiera satisfecho por un momento y se hubieran tomado un descanso. Sin embargo, la historia cambia si esperas un poco. Cuando los investigadores observaron lo que sucedía a lo largo de una semana, los votos positivos empezaron a funcionar como un imán. Las personas que recibían votos positivos en sus mensajes de odio eran más propensas a publicar más odio en la semana siguiente. Parece que la "recompensa" del voto positivo no entraba en acción instantáneamente; le tomaba un poco de tiempo acumularse en sus mentes antes de hacerlas querer hacerlo de nuevo.

Pero el tipo de mensaje importaba mucho. Los investigadores dividieron los datos en dos categorías: Publicaciones (mensajes transmitidos a todo el muro de los usuarios, como un cartel publicitario) y Comentarios (mensajes escritos dentro de un hilo de conversación).

  • Para las Publicaciones: Los votos positivos hacían que las personas publicaran más odio en la siguiente semana, pero este efecto se desvanecía después de un mes.
  • Para los Comentarios: El patrón era aún más extraño. Los votos positivos en un comentario de odio hacían que las personas publicaran menos odio en su siguiente comentario, pero luego más odio en la semana siguiente. Sin embargo, si se observaba a largo plazo (tres a seis meses), el efecto inmediato se invertía para predecir menos odio. Crucialmente, sin embargo, al observar el panorama general de todos los usuarios, aquellos que recibían más votos positivos en sus comentarios de odio tendían a producir más odio a largo plazo, independientemente del intervalo de tiempo. Es como si los votos positivos les dieran un breve estallido de energía para ser crueles, pero las personas que consistentemente recibían la mayor aprobación eran las que seguían publicando más odio con el paso del tiempo.

Los investigadores también observaron la toxicidad, que es una medida de qué tan grosero o irrespetuoso es un mensaje (no solo el odio, sino simplemente ser desagradable). Encontraron que, para los comentarios, los votos positivos hacían que las personas fueran más tóxicas a corto plazo (la siguiente semana), pero esto no ocurría con las publicaciones.

Finalmente, se preguntaron: ¿Qué sucede si recibes tanto un "voto a favor" (voto positivo) como un "voto en contra" (voto negativo)? La Teoría de la Aprobación Social sugería que, incluso si te abuchean, si tus amigos te vitorean, seguirás adelante. Pero los datos mostraron algo distinto. Cuando las personas recibían votos negativos junto con sus votos positivos, el "voto a favor" no funcionaba tan bien. Los votos negativos parecían cancelar la motivación de ser crueles. Es como si cuentas un chiste, y la mitad de la sala se ríe pero la otra mitad gruñe; probablemente no contarías otro chiste de inmediato. El estudio sugiere que, si bien los votos positivos pueden alimentar el odio a corto plazo, los votos negativos pueden en realidad apagar ese fuego, debilitando la conexión entre recibir aprobación y publicar odio.

Entonces, ¿cuál es la conclusión? La idea de que "la gente simplemente quiere ser cruel para herir a otros" no es toda la historia. El estudio sugiere que la aprobación social sí impulsa el odio en línea, pero es un fuego de combustión lenta, no una explosión instantánea. Toma tiempo para que los "vitores" se acumulen y hagan que alguien quiera decir algo desagradable de nuevo. E interesantemente, recibir una mezcla de vitores y abucheos podría ayudar a detener el ciclo, al menos por un tiempo. Los investigadores son cuidadosos al decir que esto se basa en lo que midieron en este conjunto de datos específico, y sugieren que se necesita más investigación para entender exactamente cómo se construyen estos sentimientos con el tiempo. Pero una cosa está clara: en internet, la forma en que reaccionamos los unos a los otros —ya sea con un pulgar arriba o un pulgar abajo— moldea lo que se dirá después.

¿Ahogado en artículos de tu campo?

Recibe resúmenes diarios de los artículos más novedosos que coincidan con tus palabras clave de investigación — con resúmenes técnicos, en tu idioma.

Probar Digest →