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The Agentic Web Requires New Normative Infrastructure

Este artículo sostiene que realizar el potencial de la web agéntica requiere establecer una nueva infraestructura normativa de leyes, normas y prácticas para distinguir a los agentes de IA autorizados de los bots maliciosos y evitar que las plataformas los bloqueen injustamente.

Autores originales: Cameron Pattison, Matthew Boulos, Noam Kolt, Changbai Li, Tiziano Piccardi, Seth Lazar

Publicado 2026-07-16
📖 7 min de lectura🧠 Análisis profundo

Autores originales: Cameron Pattison, Matthew Boulos, Noam Kolt, Changbai Li, Tiziano Piccardi, Seth Lazar

Artículo original bajo licencia CC BY 4.0 (http://creativecommons.org/licenses/by/4.0/). Esta es una explicación generada por IA del artículo a continuación. No ha sido escrita ni avalada por los autores. Para mayor precisión técnica, consulte el artículo original. Leer descargo de responsabilidad completo

Imagina el internet como una ciudad gigante y bulliciosa. Durante mucho tiempo, esta ciudad fue construida con calles abiertas donde cualquiera podía caminar, mirar alrededor y charlar. Pero recientemente, la ciudad se ha dividido en miles de vecindarios privados y vallados llamados "jardines amurallados". Dentro de estos jardines, poderosos terratenientes (las grandes plataformas tecnológicas) controlan las puertas. Ellos deciden quién entra, qué puedes ver y cómo puedes moverte. Por lo general, si quieres entrar, tienes que cruzar la puerta por ti mismo, siguiendo sus estrictas reglas.

Ahora, imagina un nuevo tipo de ayudante: un asistente digital superinteligente, o "agente". Piensa en él como un mayordomo robot personal que puedes enviar a hacer tus tareas. En lugar de que tú vayas al supermercado a comparar precios, tu mayordomo robot puede correr allí, revisar los estantes y traerte la mejor oferta. En el mundo del internet, estos agentes están impulsados por una IA avanzada. Pueden leer sitios web, completar formularios e incluso negociar tratos en tu nombre. La gran pregunta es: si tienes el derecho de caminar en un vecindario digital por ti mismo, ¿no debería tu mayordomo robot tener permitido entrar contigo? Actualmente, los terratenientes suelen cerrar las puertas en la cara de estos robots, tratándolos como ladrones astutos, incluso cuando solo están haciendo tu tarea. Este documento explora cómo podemos arreglar las reglas para que estos robots útiles puedan hacer su trabajo sin ser expulsados de la ciudad.


El Documento: "La Web Agéntica Requiere una Nueva Infraestructura Normativa"

Este documento argumenta que nos encontramos al borde de un cambio masivo en la forma en que utilizamos el internet. Durante años, la única forma de hacer cosas en línea era hacerlo uno mismo, haciendo clic y escribiendo. Pero ahora, los agentes de IA están listos para asumir esas tareas. Sin embargo, las reglas del camino no se han puesto al día. Los autores sugiden que necesitamos un nuevo conjunto de leyes y normas sociales —lo que llaman "infraestructura normativa"— para asegurar que estos agentes puedan trabajar para nosotros sin ser bloqueados por las plataformas que alojan los sitios web.

El Problema: Una Guerra Fría de Puertas y Cerraduras
En este momento, hay un tenso estancamiento entre las personas que construyen estos agentes de IA y las empresas que poseen los sitios web. Los dueños de los sitios web están aterrados. Ven el tráfico automatizado y piensan: "¡Eso es un bot malicioso robando nuestros datos o colapsando nuestros servidores!". Por lo tanto, construyen cercas de alta tecnología y escriben reglas estrictas en sus "Términos de Servicio" que dicen: "No se permiten robots".

Los desarrolladores de IA, mientras tanto, son como ninjas tratando de pasar sigilosamente esas cercas. Utilizan trucos ingeniosos para ocultar las identidades de sus robots para que los sitios web piensen que son simplemente humanos normales. Esto se ha convertido en una "guerra fría" donde ambos bandos están quemando dinero y energía intentando superarse mutuamente. El documento señala que esto es un desperdicio. Es como si el dueño de una tienda le gritara al asistente de compras autorizado de un cliente, pensando que es un ladrón, cuando el cliente solo intenta comprar víveres.

La Solución: Un Libro de Reglas de Tres Partes
Los autores proponen un nuevo "Triada Normativa" —un libro de reglas de tres partes para solucionar este lío. Creen que estas reglas deberían ser la base de cómo funciona el internet en la era de la IA.

  1. Delegación (La Regla del "Proxy"):
    Imagina que tienes una llave de tu propia casa. Si contratas a un amigo para que riegue tus plantas mientras no estás, estás "delegando" tu autoridad en él. El documento argumenta que si tienes el derecho de acceder a un sitio web, deberías tener el derecho de enviar un agente de IA para que lo haga por ti. El agente es solo tu herramienta, como un navegador o un par de gafas. Si el sitio web te deja entrar, debería dejar entrar también a tu agente autorizado. Los autores dicen que no debemos tratar al robot de un usuario como a un extraño; es simplemente el usuario, usando una máscara digital.

  2. Transparencia (La Regla de la "Etiqueta de Nombre"):
    El problema con el sistema actual es que los sitios web no pueden distinguir entre un robot útil y uno malo. Los autores sugieren una regla de transparencia de doble vía.

  • El Trabajo del Agente: El agente de IA debe llevar una etiqueta de nombre digital. Debe decir: "Hola, soy un agente y estoy trabajando para [Nombre del Usuario]". No puede entrar disfrazado de humano.
  • El Trabajo del Sitio Web: El sitio web debe ser honesto sobre sus reglas. No puede bloquear robots secretamente o ralentizarlos sin avisar a nadie. Si un sitio web dice: "Bloqueamos todos los bots", debe decirlo claramente, no esconderlo en la letra pequeña.
    De esta manera, los usuarios saben si su agente está siendo tratado justamente, y los sitios web saben exactamente quién está llamando a la puerta.
  1. Restricción Proporcional (La Regla de "Menos es Más"):
    A veces, un sitio web necesita decir "No". Tal vez el servidor está sobrecargado, o el agente está intentando hacer algo ilegal. El documento argumenta que si un sitio web quiere bloquear a un agente, debe tener una razón muy buena y específica. No puede simplemente prohibir todos los robots porque tiene miedo. Tiene que usar los "medios menos restrictivos" posibles.
    Piensa en ello como un portero en un club. Si un grupo está causando problemas, el portero puede expulsarlos. Pero el portero no debería expulsar a todo el grupo solo porque una persona lleva un sombrero extraño. La restricción debe coincidir con el problema real. Si el único problema es que el agente está usando demasiados datos, el sitio web debería simplemente limitar los datos, no prohibir al agente por completo.

Lo que este Documento NO Dice
Los autores tienen cuidado de decir que no están resolviendo todos los problemas del mundo.

  • No están diciendo que todos los bots sean buenos. Distinguen explícitamente entre "bots maliciosos" (como aquellos que roban datos para entrenar modelos de IA sin permiso) y "agentes autorizados por el usuario" (robots que trabajan para una persona específica). Sus reglas son para los buenos, no para los ladrones.
  • No están diciendo que las plataformas deban renunciar a todo el control. Admiten que los sitios web tienen preocupaciones legítimas sobre seguridad, privacidad y costos de servidor. Su regla de "Restricción Proporcional" está diseñada para permitir que los sitios web se protejan, pero no de una manera que perjudique a los usuarios regulares.
  • No pretenden que este sea un problema resuelto. Están sugiriendo estos principios como un punto de partida para una gran conversación. Admiten que existen riesgos, como que los agentes se vuelvan demasiado poderosos o creen nuevas desigualdades, pero creen que los beneficios de permitir que los usuarios controlen sus propios asistentes digitales son demasiado grandes como para ignorarlos.

Por Qué Esto Importa
El documento sugiere que, si no arreglamos estas reglas, el internet se convertirá en un lugar donde solo las grandes empresas ganarán. Si los usuarios no pueden enviar sus agentes para comparar precios, negociar facturas o gestionar sus vidas, permanecerán atrapados en los "jardines amurallados", obligados a aceptar cualquier término que las plataformas ofrezcan. Al construir esta nueva infraestructura, podríamos devolver el poder a los usuarios, permitiéndoles usar sus ayudantes de IA para navegar el mundo digital libremente, tal como lo harían en el mundo real.

Los autores concluyen que la tecnología está lista. Los robots están construidos. Lo único que falta es el acuerdo sobre cómo dejarlos entrar. Están llamando a una conversación a nivel de toda la sociedad para escribir estas nuevas reglas antes de que el internet sea bloqueado para siempre.

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