← Últimos artículos
📄 social_science

A longitudinal analysis of the support for counter-stereotypical gender roles in Chile: Consensus on communal men but discord on agentic women

Utilizando datos longitudinales de 2016 a 2023, este estudio revela que, si bien la sociedad chilena muestra un consenso duradero en el apoyo a los roles comunales para los hombres, las actitudes hacia los roles agénticos para las mujeres son altamente heterogéneas, con casi la mitad de la población apoyándolos mientras que un cuarto significativo exhibe un marcado declive en su apoyo a lo largo del tiempo.

Autores originales: Gloria Jiménez-Moya, Ángel Sánchez-Rodríguez, Roberto González

Publicado 2026-06-30
📖 6 min de lectura🧠 Análisis profundo

Autores originales: Gloria Jiménez-Moya, Ángel Sánchez-Rodríguez, Roberto González

Artículo original bajo licencia CC BY 4.0 (https://creativecommons.org/licenses/by/4.0/). Esta es una explicación generada por IA del artículo a continuación. No ha sido escrita ni avalada por los autores. Para mayor precisión técnica, consulte el artículo original. Leer descargo de responsabilidad completo

Imagina la sociedad chilena como un jardín gigante y en constante evolución donde las personas replantan constantemente sus visiones sobre cómo deben comportarse hombres y mujeres. Durante mucho tiempo, el jardín tuvo un diseño muy estricto: los hombres eran los "jardineros" que construían cercas y gestionaban las herramientas (roles públicos, de liderazgo), mientras que las mujeres eran las "cuidadoras" que regaban las plantas y cuidaban las flores (hogar, roles de cuidado).

Este estudio, dirigido por investigadores de Chile y España, quería ver si la gente finalmente estaba dispuesta a intercambiar esos trabajos. No se limitaron a tomar una instantánea del jardín; observaron cómo crecía durante siete años (de 2016 a 2023) utilizando una encuesta masiva con representatividad nacional. Utilizaron un microscopio estadístico especial llamado "Análisis de Crecimiento de Clase Latente" para clasificar a las personas en diferentes grupos según cómo cambiaron sus opiniones a lo largo del tiempo.

Aquí están los hallazgos, desglosados en historias sencillas:

1. El cambio del "Papá": Un consenso silencioso

En cuanto a que los hombres asuman más roles de "cuidado" (como hacer más tareas domésticas o cuidar a los niños), el jardín mostró un acuerdo masivo y estable.

  • La metáfora: Imagina al 96% de los jardineros acordando que "Sí, los padres definitivamente deberían ayudar a regar las plantas".
  • El resultado: Casi todos en el estudio apoyaron consistentemente la idea de que los hombres deben asumir más responsabilidad doméstica. Esta visión no cambió realmente a lo largo de los años; fue un "sí" sólido y constante de la gran mayoría. Parece que la sociedad ha aceptado en gran medida que los hombres pueden ser buenos en las tareas "comunales" tradicionalmente reservadas para las mujeres.

2. El cambio de la "Mamá": Un jardín dividido

Cuando los investigadores preguntaron sobre las mujeres asumiendo roles "agénticos" (como tener una carrera de alto nivel), el jardín se volvió mucho más caótico. No hubo un consenso único. En su lugar, encontraron cuatro grupos distintos de personas, cada uno moviéndose en una dirección diferente:

  • Grupo A (Los steadily supporters / Apoyadores constantes - ~45%): Estas personas comenzaron creyendo que una madre trabajadora puede ser tan cálida y amorosa con sus hijos como una madre que se queda en casa, y nunca cambiaron de opinión. Se mantuvieron constantes en su apoyo a lo largo de los años.
  • Grupo B (El grupo del "enfriamiento" - ~27%): Este es el grupo más interesante. En 2016, eran muy favorables a las madres trabajadoras. Pero con el tiempo, su apoyo disminuyó. Empezaron a creer que si una madre trabaja, podría no ser capaz de conectar tan profundamente con sus hijos. Es como si hubieran comenzado siendo de mente abierta pero se volvieran más escépticos con el tiempo, quizás influenciados por una "reacción" contra el feminismo.
  • Grupo C (El grupo de "crecimiento" - ~13%): Estas personas comenzaron siendo escépticas, pensando que las madres trabajadoras podrían tener dificultades con sus hijos. Pero con el tiempo, cambiaron de opinión y se convirtieron en firmes defensoras de las madres trabajadoras.
  • Grupo D (Los escépticos - ~16%): Estas personas mantuvieron consistentemente la creencia de que las madres trabajadoras no pueden ser tan cálidas con sus hijos como las madres que no trabajan.

La idea clave: El desacuerdo no era sobre la idea "obvia" de que "las madres trabajadoras son malas". La mayoría estaba de acuerdo en que las madres trabajadoras no necesariamente perjudican a sus hijos. El conflicto era sobre una preocupación sutil y oculta: "¿Puede una madre trabajadora seguir estando emocionalmente cerca de su hijo?". Ahí es donde ocurrió la división.

3. ¿Qué predice estos cambios?

Los investigadores analizaron qué hacía que la gente cayera en estos diferentes grupos.

  • Educación: Las personas con mayores niveles de educación tenían más probabilidades de permanecer en el grupo de "Apoyo constante". Siguieron creyendo que las madres trabajadoras están bien.
  • Autoritarismo de Derecha (RWA): Este es un rasgo de personalidad donde las personas valoran fuertemente el orden estricto, la tradición y la autoridad. Las personas con puntuaciones altas en RWA fueron las que más probablemente estuvieron en el grupo de "Enfriamiento". Comenzaron siendo favorables, pero perdieron ese apoyo con el tiempo, probablemente porque se sintieron amenazadas por los cambios en las normas sociales.
  • Lo que no importó: Sorprendentemente, el género, la edad o el partido político de una persona no predijeron en qué grupo se encontraban; no se trataba solo de "hombres contra mujeres" o "izquierda contra derecha"; se trataba más bien de su educación y su deseo de un orden social estricto.

4. El impacto futuro

El estudio también analizó qué sucede en 2023 para estos diferentes grupos.

  • El grupo que perdió su apoyo a las madres trabajadoras (el grupo de "Enfriamiento") fue el más propenso a creer que cuando los empleos escasean, los hombres deben obtenerlos primero.
  • Esto sugiere que cuando la gente empieza a dudar de que una madre pueda ser una buena trabajadora y una buena madre a la vez, es más probable que apoyen reglas laborales injustas que favorezcan a los hombres.

La conclusión final

El jardín en Chile está cambiando, pero no en línea recta.

  • Buenas noticias: Casi todos están de acuerdo en que los hombres deben ayudar más en el hogar. El rol de "constructor de cercas" ya no se ve como exclusivo de los hombres.
  • El desafío: Todavía existe una preocupación profunda y persistente sobre las mujeres. Aunque la gente dice apoyar la igualdad, una parte significativa de la población se está volviendo cada vez más preocupada de que la carrera de una mujer afecte su capacidad para ser una "buena madre". Esta duda sutil es lo que alimenta la resistencia a la verdadera igualdad.

El artículo concluye que, si bien estamos avanzando, el camino es accidentado. Tenemos un consenso sobre que los hombres hagan más, pero todavía estamos luchando una batalla silenciosa sobre si las mujeres pueden realmente hacer ambas cosas —liderar una carrera y nutrir una familia— sin perder el rumbo.

¿Ahogado en artículos de tu campo?

Recibe resúmenes diarios de los artículos más novedosos que coincidan con tus palabras clave de investigación — con resúmenes técnicos, en tu idioma.

Probar Digest →