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Empirical evidence of Large Language Model's influence on human spoken communication

Este estudio proporciona evidencia empírica de que el lanzamiento de ChatGPT influyó causalmente en la comunicación humana hablada al aumentar la frecuencia de palabras específicas en el habla espontánea, demostrando que los humanos internalizan y adoptan los patrones léxicos de los modelos de lenguaje de gran tamaño, integrando así la IA en el proceso continuo de evolución cultural.

Autores originales: Hiromu Yakura, Ezequiel Lopez-Lopez, Levin Brinkmann, Ignacio de la Serna, Lara Kirfel, Prateek Gupta, Ivan Soraperra, Thomas F. Eisenmann, Dirk U. Wulff, Iyad Rahwan

Publicado 2026-07-17
📖 7 min de lectura🧠 Análisis profundo

Autores originales: Hiromu Yakura, Ezequiel Lopez-Lopez, Levin Brinkmann, Ignacio de la Serna, Lara Kirfel, Prateek Gupta, Ivan Soraperra, Thomas F. Eisenmann, Dirk U. Wulff, Iyad Rahwan

Artículo original bajo licencia CC BY 4.0 (http://creativecommons.org/licenses/by/4.0/). Esta es una explicación generada por IA del artículo a continuación. No ha sido escrita ni avalada por los autores. Para mayor precisión técnica, consulte el artículo original. Leer descargo de responsabilidad completo

Imagina que la forma en que se propaga la cultura humana es como un gigantesco e interminable juego del "teléfono descompuesto", pero en lugar de susurrar en una fila, todos estamos gritando en un enorme megáfono global. Durante siglos, las nuevas ideas, el argot y las formas de hablar han viajado a través de nosotros mediante libros, la radio y el internet. Este proceso se llama evolución cultural: la forma en que nuestros hábitos y lenguaje compartidos cambian con el tiempo a medida que aprendemos unos de otros. Normalmente, esto ocurre de persona a persona. Pero recientemente, un nuevo jugador se unió al juego: la Inteligencia Artificial. Específicamente, los Modelos de Lenguaje Extensos (LLM, por sus siglas en inglés) como ChatGPT. Estos son programas informáticos entrenados con montañas de escritura humana que pueden conversar con nosotros, escribir historias y responder preguntas. La gran pregunta que los científicos se están haciendo es: si hablamos con estas máquinas de IA, ¿empezamos a hablar como ellas? ¿Están las máquinas moldeando nuestra cultura, o simplemente las estamos usando como herramientas sin cambiar nosotros mismos?

Este artículo investiga si la IA está reescribiendo silenciosamente la forma en que los humanos hablan. Los investigadores descubrieron que la respuesta es un rotundo "sí". Descubrieron que cuando las personas charlan con la IA, comienzan a usar las palabras favoritas de la IA, y las siguen usando incluso después de que la conversación ha terminado. Es como si la IA fuera un amigo muy persuasivo que te susurra un nuevo término de argot al oído, y de repente, no puedes dejar de decirlo.

El "acento" de la IA y el trabajo detectivesco de los podcasts

Para entender qué sucedió, primero debemos saber que la IA tiene un "acento" distintivo. Así como algunas personas aman usar palabras sofisticadas como "utilizar" en lugar de "usar", los modelos de IA tienen su propio vocabulario favorito. Los investigadores descubrieron que palabras como delve (profundizar/indagar), showcase (mostrar/presentar), boast (presumir/alardear), intricacies (intrincadezas/complejidades) y meticulous (meticuloso) son usadas con mucha más frecuencia por ChatGPT que por los humanos normales.

Para ver si este "acento" de la IA se estaba filtrando en el habla humana, el equipo actuó como detectives lingüísticos. No solo miraron lo que la gente escribía; miraron lo que la gente decía. Analizaron una biblioteca masiva de 737.083 horas de conversaciones de podcasts —más de 824.634 episodios— que cubrían temas desde ciencia y tecnología hasta deportes y negocios. Fueron muy cuidadosos al filtrar los programas guionizados (como las lecturas de noticias) y solo mantuvieron los que eran espontáneos y conversacionales, donde la gente hablaba de forma improvisada.

Trataron el lanzamiento de ChatGPT en noviembre de 2022 como un experimento natural. Utilizaron un truco estadístico ingenioso llamado "control sintético" para construir una "versión fantasma" de cómo habría sido el uso de palabras en los podcasts si ChatGPT nunca se hubiera lanzado. Luego, compararon el mundo real con este mundo fantasma.

El resultado fue un aumento repentino y agudo. Justo después del lanzamiento de ChatGPT, la palabra delve (y otras favoritas de la IA) aumentó en el habla espontánea humana. En la categoría de Ciencia y Tecnología, el uso de "delve" aumentó aproximadamente un 44% más de lo que predijo la versión fantasma. Esto no fue solo un grupo de personas; fue un cambio masivo a través de miles de conversaciones. El estudio sugiere que los humanos están absorbiendo el vocabulario de la IA y usándolo en sus propios pensamientos no programados.

El experimento del "Espejo Mágico"

Para demostrar que esto no era solo una coincidencia o que la gente solo estaba copiando lo que leía en línea, los investigadores realizaron un experimento controlado con 496 personas.

Imagina un juego en el que tienes que describir una imagen a un compañero para que este pueda adivinar cuál es. En este experimento, el "compañero" era un chatbot. Los investigadores programaron secretamente al chatbot para que siempre usara una palabra específica de un par de sinónimos. Por ejemplo, si la imagen mostraba una taza, el chatbot siempre la llamaría "mug" (en lugar de "cup"). Si mostraba un trabajo de reparación, el chatbot siempre diría "to fix" (reparar/arreglar) en lugar de "to repair".

Los participantes jugaron 12 rondas de este juego. Luego, realizaron una tarea de distracción de 3 minutos (resolver acertijos matemáticos) para despejar sus mentes. Después de eso, se les pidió que describieran nuevas imágenes que nunca habían visto antes, sin la presencia del chatbot.

¿El resultado? Los participantes siguieron usando las palabras del chatbot. A pesar de que el chatbot ya no estaba y de que habían sido distraídos, fueron un 36 por ciento más propensos a usar la palabra del chatbot (como "mug") en lugar de su palabra habitual (como "cup"). Aún más sorprendente, cuando se les pidió elegir entre las dos palabras más tarde, el 63% de ellos eligió la palabra que el chatbot había usado.

Esto sugiere que el cambio no fue solo una mímica temporal. Las palabras de la IA se habían "arraigado" en el cerebro de los participantes. Es como si la IA hubiera conectado con su memoria y plantado un nuevo hábito que se quedó grabado, incluso después de que la interacción terminó.

El giro: La IA cambió de opinión, y nosotros también

Aquí está la parte más fascinante de la historia. El estudio no solo mostró que las personas adoptan las palabras de la IA; mostró que la relación es una calle de doble sentido.

Los investigadores notaron que la popularidad de palabras como "delve" no se mantuvo alta para siempre. Después de alcanzar su punto máximo a mediados de 2024, el uso de estas palabras comenzó a disminuir y, en algunos casos, cayó por debajo de la línea base original. ¿Por qué? Porque la gente empezó a darse cuenta de que estas palabras sonaban "robóticas". Una vez que el público se dio cuenta de que "delve" era una palabra característica de la IA, los humanos empezaron a evitarla para sonar más auténticos.

Al mismo tiempo, las propias empresas de IA notaron esto. Las versiones más nuevas de los modelos de IA (como GPT-4o y GPT-5) fueron actualizadas para dejar de usar tanto "delve". La IA cambió su vocabulario, y los humanos hicieron lo mismo, dejando caer la palabra nuevamente.

Esto crea un ciclo: la IA influye en los humanos, los humanos influyen en la IA (al entrenarla con su nuevo lenguaje), y la IA cambia de nuevo, lo que cambia de nuevo el lenguaje humano. Los investigadores llaman a esto un "proceso cultural acoplado humano-máquina".

Lo que esto significa para nosotros

El artículo concluye que ya no solo estamos hablando con las máquinas; estamos hablando con ellas de una manera que nos cambia. La IA se está convirtiendo en un "modelo cultural", una fuente de lenguaje de la cual aprendemos, tal como aprendemos de nuestros padres o maestros.

El estudio sugiere que esto podría conducir a una "homogeneización" del lenguaje, donde todos empiecen a sonar igual porque todos estamos aprendiendo de los mismos pocos sistemas de IA. Plantea una gran pregunta: si unas pocas empresas controlan la IA que da forma a nuestro vocabulario, ¿tienen también el poder de dar forma a nuestra cultura? Los investigadores encontraron que esta influencia ocurre silenciosamente, por debajo del nivel de nuestra conciencia. No nos damos cuenta de que estamos adoptando el estilo de la IA; simplemente nos encontramos diciendo "delve" en lugar de "explore", y seguimos diciéndolo mucho después de que el chatbot haya dejado de hablar.

En resumen, las máquinas que construimos para ayudarnos a comunicarnos nos están enseñando ahora cómo hablar, y estamos escuchando.

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