← Últimos artículos
📈 economics

Oil and Natural Gas Prices and CPI Inflation in G20 Economies: A Cross-Country Empirical Analysis, 2018–2024

Este artículo utiliza regresiones de MCO bivariadas y análisis de correlación sobre datos mensuales de 2018 a 2024 para mapear sistemáticamente los diversos grados de comovimiento entre los precios del petróleo crudo, el gas natural y la inflación del IPC a través de dieciocho economías del G20, encontrando que el petróleo es un motor significativo en la mayoría de las naciones mientras que los impactos del gas natural se concentran en mercados específicos como Italia, México, Argentina y Turquía, estableciendo así una línea base descriptiva para futuras investigaciones causales.

Autores originales: NURKHODZHA AKBULAEV, Asmar Maharramova, Türkan Dadashova

Publicado 2026-08-03
📖 7 min de lectura🧠 Análisis profundo

Autores originales: NURKHODZHA AKBULAEV, Asmar Maharramova, Türkan Dadashova

Artículo original bajo licencia CC BY 4.0 (https://creativecommons.org/licenses/by/4.0/). Esta es una explicación generada por IA del artículo a continuación. No ha sido escrita ni avalada por los autores. Para mayor precisión técnica, consulte el artículo original. Leer descargo de responsabilidad completo

La Gran Cacería de la Inflación: Por qué su bolsillo siente el calor

Imagine que la economía mundial es una máquina gigante y compleja, como una enorme atracción de un parque de diversiones. Para que la atracción siga moviéndose, se necesita combustible. En nuestro mundo, ese combustible es principalmente el petróleo y el gas natural. Estos alimentan nuestros coches, calientan nuestros hogares y ayudan a fabricar todo, desde juguetes de plástico hasta el pan de su sándwich. Ahora, imagine que el precio de ese combustible sube de repente. ¿Qué sucede? El coste de hacer funcionar la atracción aumenta, por lo que el precio de la entrada para todos sube también. Esta es la idea básica detrás de la inflación: cuando el coste de fabricar y mover las cosas sube, los precios que pagamos por esas cosas también suben.

Durante décadas, los economistas han sabido que cuando los precios del petróleo saltan, los precios en las tiendas tienden a seguir su estela. Es como un efecto dominó: el petróleo caro significa gasolina cara para su coche, lo que significa transporte de mercancías más caro para los comestibles, lo que significa comestibles más caros. Pero recientemente, ocurrió algo nuevo. Mientras el petróleo estaba dando problemas, los precios del gas natural también se volvieron locos, especialmente en Europa. Esto planteó una gran pregunta para los científicos que estudian el dinero y los precios: ¿Sigue siendo el petróleo el principal villano que hace que los precios suban en todas partes, o ha tomado el protagonismo el gas natural? ¿Y ocurre esto de la misma manera en todos los países, o depende de dónde viva? Comprender esto es importante porque si los bancos centrales (los grupos que controlan los tipos de interés) no saben qué combustible está impulsando el aumento de los precios, podrían intentar solucionar el problema con las herramientas equivocadas.

El Gran Mapa: Petróleo vs. Gas en 18 Países

Este documento es como una historia de detectives donde los investigadores, Nurkhodzha Akbulayev, Asmar Maharramova y Türkan Dadashova, se propusieron mapear exactamente cómo los precios del petróleo y del gas natural afectan al coste de la vida en 18 de las mayores economías del mundo (el G20). Analizaron datos desde junio de 2018 hasta mayo de 2024, un periodo que incluyó la pandemia, la recuperación y la enorme crisis energética causada por la guerra en Ucrania. No se limitaron a adivinar; utilizaron las matemáticas para ver si los precios del petróleo y del gas estaban "bailando" juntos con el Índice de Precios al Consumidor (IPC), que es una especie de tarjeta de puntuación que rastrea cuánto cambian los precios de los artículos cotidianos.

El Descubrimiento Principal: El Petróleo es el Rey Universal, el Gas es la Estrella Local

Los investigadores encontraron un patrón claro, y es un poco como un juego de sillas musicales. Los precios del petróleo fueron el ganador constante. En 12 de los 14 países en los que pudieron realizar pruebas matemáticas completas, los precios del petróleo fueron un predictor fuerte y positivo de la inflación. Cuando el petróleo subía, los precios subían. Esto sucedió en lugares tan distintos como Estados Unidos, Japón y Alemania. Las matemáticas mostraron que por cada unidad que subían los precios del petróleo, la inflación subía un poco en todas partes. Es como si el petróleo fuera el "personaje principal" en la historia de la inflación para casi todo el mundo.

El gas natural, sin embargo, fue una historia diferente. No fue una superestrella global. En su lugar, fue un "héroe local". El documento encontró que los precios del gas natural solo tuvieron un efecto fuerte y significativo en la inflación en un grupo pequeño y específico de países: Italia, México, Argentina y Turquía.

  • Italia fue el ejemplo más dramático. Las matemáticas mostraron que el gas natural era en realidad más importante que el petróleo para la inflación de Italia. Esto tiene sentido porque Italia depende en gran medida del gas para calentar hogares y alimentar su electricidad. Cuando los precios del gas saltaron allí, el coste de la vida saltó con ellos.
  • México también mostró un fuerte vínculo entre los precios del gas y la inflación.
  • Argentina y Turquía fueron los casos extraños. En estos dos países, las matemáticas mostraron un extraño vínculo negativo: cuando los precios del gas subían, el modelo sugería que la inflación podría bajar (o al menos, la variable del precio del gas actuaba de forma extraña). Los autores explican que esto no es porque el gas enfríe mágicamente los precios. En su lugar, sospechan que se debe a que estos dos países tuvieron enormes problemas de divisas (su dinero perdió valor rápidamente) al mismo tiempo. Las matemáticas se confundieron porque los precios del petróleo y del gas se mueven juntos, y el desplome de la moneda hizo que los números parecieran desordenados.

La Zona de "Sin Vínculo"

El documento también nos dice dónde no funcionó el vínculo. En países como China, Corea del Sur, Canadá e India, la matemática simple no mostró una conexión fuerte e inmediata entre los precios de la energía y la inflación. Los autores tienen cuidado en decir que esto no significa que la energía no importe allí. Solo significa que en estos lugares específicos, otras cosas (como los controles de precios gubernamentales o diferentes tipos de combustible) podrían estar bloqueando el vínculo directo, o que el efecto tarda más en manifestarse. Por ejemplo, China y Corea del Sur tienen reglas estrictas sobre los precios del combustible, lo que actúa como una presa, impidiendo que la fuerza total de los picos de precios globales golpee directamente al consumidor de inmediato.

¿Qué tan seguros están?

Los autores son muy honestos sobre lo que saben y lo que no saben. Describen su trabajo como un "mapeo descriptivo sistemático". Piénselo como dibujar un mapa muy detallado de un bosque basándose en un paseo por él. Pueden decirle exactamente dónde están los árboles y qué tan altos parecen en este momento, pero no han desenterrado las raíces para ver exactamente cómo funciona el suelo.

  • Midieron las conexiones utilizando regresión estándar y encontraron que el petróleo es significativo en 12 países y el gas es significativo en 4.
  • Sugieren que los resultados extraños en Argentina y Turquía se deben probablemente a las caídas de la moneda, no a que el gas baje los precios.
  • Descartan la idea de que este sea un problema "resuelto". Afirman explícitamente que su estudio es un punto de partida. No demostraron que el petróleo cause la inflación de una manera profunda e inalterable; solo mostraron que se mueven muy de cerca en el corto plazo. Admiten que para obtener la historia completa de "causa y efecto", los científicos del futuro necesitan realizar pruebas más complejas, como comprobar si los datos son estables en el tiempo y añadir más variables como los tipos de cambio.

La Conclusión

Entonces, ¿cuál es el veredicto final? Si quiere saber por qué los precios están subiendo en la mayor parte del mundo, mire al petróleo. Es el gran motor global. Pero si usted está en Italia o México, también debe vigilar muy de cerca el gas natural, porque para ellos, es igual de importante. Y si se encuentra en un país con estrictos controles de precios o una moneda en caída libre, la relación es más complicada y puede parecer diferente en la superficie. El documento no ofrece una fórmula mágica para detener la inflación, pero ofrece a los responsables de las políticas un mejor mapa: no traten a cada país por igual. Lo que funciona para EE. UU. puede no funcionar para Italia, y lo que funciona para el petróleo puede no funcionar para el gas.

¿Ahogado en artículos de tu campo?

Recibe resúmenes diarios de los artículos más novedosos que coincidan con tus palabras clave de investigación — con resúmenes técnicos, en tu idioma.

Probar Digest →