Perceptions of Open Science in the Editorial and Peer Review Process: A Cross-Sectional Survey of Traditional, Complementary, and Integrative Medicine Journal Editors
Esta encuesta transversal de editores de revistas de Medicina Tradicional, Complementaria e Integrativa (MTCI) revela que, si bien la mayoría de los encuestados están familiarizados con las prácticas de la ciencia abierta, particularmente el acceso abierto y los preprints, mantienen percepciones variadas respecto a la importancia, los beneficios y los desafíos de integrar estas prácticas en los procesos editoriales y de revisión por pares.
Artículo original bajo licencia CC BY 4.0 (https://creativecommons.org/licenses/by/4.0/). Esta es una explicación generada por IA de un preprint que no ha sido revisado por pares. No es consejo médico. No tome decisiones de salud basándose en este contenido. Leer descargo de responsabilidad completo
Imagina el mundo de la publicación científica como una biblioteca enorme y bulliciosa. En esta biblioteca, la Medicina Tradicional, Complementaria e Integrativa (MTCI) es un ala especial, algo incomprendida. Durante años, la gente se ha preocupado porque los libros (estudios de investigación) en esta ala no siempre siguen las mismas reglas estrictas que el ala de la "ciencia principal". Algunos temen que las historias sean demasiado vagas, o que los ingredientes (métodos) no estén listados con claridad.
Para solucionar esto, la biblioteca está intentando adoptar un nuevo conjunto de reglas llamado Ciencia Abierta (CA). Imagina la Ciencia Abierta como una política donde los autores deben dejar sus puertas frontales bien abiertas. Tienen que mostrar sus notas originales, sus datos y sus borradores a todo el mundo, no solo a unos pocos guardianes. Se supone que esto hará que la biblioteca sea más confiible, transparente y más fácil de visitar para todos.
Pero antes de que la biblioteca pueda cambiar completamente a estas nuevas reglas, los editores (los bibliotecarios que deciden qué libros se colocan en los estantes) deben estar a bordo. Eso es exactamente lo que hizo este estudio. Los investigadores enviaron una encuesta a los bibliotecarios de 115 revistas de MTCI para preguntarles: "¿Qué piensan de estas nuevas reglas de Ciencia Abierta? ¿Les gustan? ¿Les dan miedo? ¿Saben cómo usarlas?"
Aquí está la historia de lo que encontraron, desglosada en partes sencillas:
1. Los bibliotecarios conocen las reglas, pero no han sido capacitados
La mayoría de los bibliotecarios (alrededor del 90%) dijeron: "Sí, sé lo que es la Ciencia Abierta". Estaban muy familiarizados con el Acceso Abierto (hacer que los libros sean gratuitos para leer) y los Preprints (publicar borradores antes de que el libro final se imprima).
Sin embargo, había un inconveniente: La mayoría de ellos nunca habían asistido a una clase sobre cómo hacerlo realmente.
- Imagina que te piden conducir un coche de carreras, pero nunca has tomado una lección de conducción.
- Cerca del 45% de los editores dijeron que no tenían ninguna formación formal en Ciencia Abierta.
- Peor aún, las revistas para las que trabajan a menudo tampoco ofrecen capacitación. Es como si la dirección de la biblioteca dijera: "Aquí tienes el coche de carreras nuevo, arréglatelas".
2. La herramienta favorita: El Acceso Abierto
Cuando se les preguntó qué práctica de Ciencia Abierta les gustaba más, los editores eligieron abrumadoramente el Acceso Abierto.
- Lo bueno: Creen que es como encender las luces en una habitación oscura. Permite que más personas vean la investigación, genera confianza y ayuda a los científicos a compartir ideas más rápido.
- Lo malo: Les preocupaba que, si la puerta se abre demasiado, la gente pueda mal uso de la información, robe ideas o que personas que no son expertas interpreten erróneamente los datos complejos.
3. Una mezcla de sentimientos: Otras herramientas
Los editores tenían sentimientos encontrados sobre las otras herramientas:
- Preprints (Borradores): Les gustaba la idea de compartir de forma temprana, pero les preocupaba que la gente leyera un borrador y pensara que es la verdad definitiva, causando confusión.
- Datos Abiertos (Compartir los números brutos): Coincidieron en que esto hace que la investigación sea honesta y transparente. Pero estaban nerviosos por la privacidad: ¿qué pasa si alguien roba los datos o descubre quiénes eran los pacientes?
- Registro (Escribir el plan antes de empezar): Esto fue visto como una buena forma de evitar que los científicos cambien sus historias a mitad del camino.
- Participación del Paciente: Este fue el tema más "neutral". Los editores no estaban seguros de si involucrar a los pacientes en el proceso de investigación realmente ayudaría a acelerar las cosas o si solo complicaría el proceso.
4. Las grandes preocupaciones (Las "Barreras")
Cuando se les permitió a los editores escribir sus propios pensamientos, surgieron cuatro temas principales, como nubes bloqueando el sol:
- El miedo a la calidad: Algunos editores temían que, si todo es "abierto", la biblioteca podría inundarse de libros de baja calidad y desordenados que no han sido debidamente revisados. Temen que la "señal" de la buena ciencia se pierda en el "ruido" de la mala ciencia.
- La reputación de la MTCI: Debido a que la MTCI ya lucha por ser tomada en serio por el mundo de la ciencia convencional, los editores tienen terror de que la Ciencia Abierta pueda, accidentalmente, resaltar las fallas o hacer que su campo parezca aún menos riguroso si no se maneja perfectamente.
- La logística: Les preocupa el trabajo extra. Toma tiempo y dinero organizar los datos y obtener permisos. Muchos editores sienten que ya están al límite de su capacidad.
- Revistas depredadoras: Temen que los "malos actores" (revistas depredadoras) utilicen la etiqueta de "Abierto" para engañar a la gente y hacerles creer que sus libros falsos son ciencia real.
5. La conclusión
El estudio concluye que los bibliotecarios (editores) están listos para hablar de la Ciencia Abierta y que, en general, ven el valor en ella. Piensan que el Acceso Abierto es el paso más importante a seguir primero.
Sin embargo, actualmente están volando a ciegas. Carecen de capacitación, de directrices claras y de sistemas de apoyo para que estos cambios ocurran sin problemas. Los investigadores sugieren que, si la comunidad científica quiere mejorar la calidad y la confianza en la investigación de la MTCI, deben dejar de simplemente pedir "más apertura" y empezar realmente a enseñar a los editores cómo hacerlo y darles las herramientas para manejar los riesgos.
En resumen: Los editores quieren hacer la biblioteca más transparente, pero necesitan un mapa y un manual de entrenamiento antes de poder abrir las puertas de forma segura.
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