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Institutional Framework for Adoption of Open Distance and e-Learning (ODeL) Programmes at Malawi School of Government (MSG)

Este estudio de métodos mixtos utiliza los modelos TPACK, SAMR y la Difusión de Innovaciones para desarrollar un marco institucional para la adopción de programas de Educación Abierta y a Distancia y e-Learning (ODeL) en la Escuela de Gobierno de Malawi, identificando factores críticos de éxito tales como la conectividad a internet, dispositivos apropiados, materiales de autoinstrucción e interacciones efectivas entre docente y alumno.

Autores originales: Edward Mwalabu, Kumbukani Mumba, Lughano Kayisi, Brighton Linde

Publicado 2026-10-09
📖 5 min de lectura🧠 Análisis profundo

Autores originales: Edward Mwalabu, Kumbukani Mumba, Lughano Kayisi, Brighton Linde

Artículo original bajo licencia CC BY 4.0 (https://creativecommons.org/licenses/by/4.0/). ✨ Esta es una explicación generada por IA del artículo a continuación. No ha sido escrita ni avalada por los autores. Para mayor precisión técnica, consulte el artículo original. Leer descargo de responsabilidad completo

En el panorama de la educación superior, un desafío persistente ha sido durante mucho tiempo cómo llegar a los estudiantes que no pueden estar físicamente en un aula. Ya sea debido a la distancia, los compromisos laborales o simplemente la falta de espacio disponible en las aulas de conferencias, el aprendizaje tradicional presencial deja atrás a muchos estudiantes potenciales. Para cerrar esta brecha, las instituciones han recurrido cada vez más al Aprendizaje Abierto a Distancia y Electrónico (Open Distance and e-Learning), un sistema que entrega educación a través de redes digitales en lugar de edificios de ladrillo y mortero. Este enfoque se basa en tres pilares interconectados: la tecnología en sí misma, los métodos que los profesores utilizan para instruir y la materia específica que se enseña. Cuando estos elementos se alinean, la educación se vuelve flexible, permitiendo a los estudiantes estudiar desde sus hogares o ubicaciones remotas mientras acceden a la misma calidad de instrucción que aquellos en el campus. La pregunta para muchas instituciones ya no es si adoptar este sistema, sino cómo construir la base necesaria para que funcione eficazmente para todos los involucrados.

En Malawi, cinco universidades públicas ya han adoptado este cambio digital, expandiendo el acceso a la educación superior para miles de ciudadanos. Ahora, la Escuela de Gobierno de Malawi, una institución pública de reciente creación dedicada a la formación de funcionarios públicos y a la prestación de servicios de asesoría, se prepara para unirse a ellas. A diferencia de las universidades más antiguas que han tenido años para perfeccionar sus estrategias digitales, la Escuela de Gobierno está partiendo de cero. Un equipo de investigadores se propuso diseñar un plan maestro personalizado para la escuela, asegurando que, cuando lance sus programas en línea, lo haga con un marco robusto que cumpla con los estándares nacionales. Su trabajo consistió en observar de cerca cómo operan las cinco universidades existentes, entrevistar a su personal y estudiantes, y luego evaluar el estado actual de la Escuela de Gobierno para identificar exactamente qué faltaba.

Los investigadores comenzaron mapeando el terreno de las cinco universidades establecidas. Encontraron que, si bien las cinco utilizan plataformas digitales similares para impartir cursos, sus enfoques varían en detalle. La mayoría depende de un sistema en línea central donde los estudiantes pueden acceder a materiales, entregar trabajos y comunicarse con los instructores, a menudo complementado con videollamadas y aplicaciones de mensajería. Un hilo común en todas estas instituciones es que no ofrecen una experiencia puramente virtual; los estudiantes aún deben visitar el campus para periodos específicos con el fin de asistir a sesiones presenciales, particularmente para la orientación o materias que requieren demostración física. Las universidades también han construido centros satélites en diversas localidades para ayudar a los estudiantes que viven lejos del campus principal a acceder a computadoras y servicios de internet. Sin embargo, el estudio señaló que, a pesar de estos éxitos, muchas instituciones todavía luchan con una conectividad a internet inconsistente y una falta de personal de apoyo especializado, lo que sugiere que la transición al aprendizaje en línea es un proceso continuo en lugar de un producto terminado.

Dirigiendo su atención a la Escuela de Gobierno de Malawi, los investigadores descubrieron que la institución aún no estaba lista para lanzar sus propios programas en línea. Si bien la escuela tenía un plan estratégico para adoptar este sistema, carecía de la infraestructura física y digital para soportarlo. No había laboratorios de computación dedicados para estudiantes en línea, no había conexiones de internet confiables para uso en todo el campus, y no había políticas específicas para guiar cómo deberían ejecutarse los cursos en línea. Quizás de manera más crítica, la escuela no contaba con un departamento dedicado o personal capacitado para gestionar las complejidades del aprendizaje a distancia. Los investigadores encontraron que los educadores y administradores estaban ansiosos por avanzar, pero carecían de las herramientas y la capacitación necesarias para hacerlo de manera efectiva. Sin estos elementos fundacionales, cualquier intento de lanzar un programa en línea probablemente no cumpliría con los estándares de calidad esperados de una institución pública.

Para resolver esto, el equipo propuso un marco institucional integral diseñado específicamente para la Escuela de Gobierno. Este marco no es solo una lista de tecnología para comprar, sino un sistema completo de apoyo. Exige una inversión significativa en infraestructura digital, incluyendo conexiones de internet confiables y dispositivos que los estudiantes puedan tomar prestados si no poseen los propios. Los investigadores enfatizaron la necesidad de que la escuela cree políticas claras que definan cómo se imparten, evalúan y apoyan los cursos en línea. También destacaron la importancia de desarrollar materiales de autoinstrucción, que son guías de estudio diseñadas específicamente para el aprendizaje independiente, en lugar de simplemente grabar conferencias. Además, el marco sugiere establecer un equipo dedicado para gestionar el sistema y proporcionar capacitación continua tanto para profesores como para estudiantes para asegurar que se sientan cómodos con las herramientas digitales.

El estudio concluyó que, si bien la Escuela de Gobierno de Malawi tiene la visión de expandir el acceso a la educación, primero debe construir la casa antes de invitar a los invitados. El camino a seguir requiere un enfoque deliberado y paso a paso que priorice la infraestructura, la política y la capacidad humana. Al aprender de las experiencias de las cinco universidades que la precedieron, la Escuela de Gobierno puede evitar errores comunes y crear un sistema que realmente sirva a sus alumnos. Los hallazgos de los investigadores sugieren que, con los sistemas de apoyo adecuados en su lugar, la escuela puede entregar exitosamente una educación de alta calidad a los funcionarios públicos en todo el país, superando las limitaciones físicas de espacio y ubicación que durante mucho tiempo han restringido la matrícula. El objetivo final es asegurar que el cambio al aprendizaje en línea no sea solo una actualización técnica, sino una expansión significativa de oportunidades para la gente de Malawi.

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