On the binary digits of the Erd\H{o}s-Borwein constant
Este artículo proporciona una prueba afirmativa de que la cadena binaria "11" ocurre infinitas veces en la expansión en base 2 de la constante de Erdős-Borwein, resolviendo un problema abierto de 2012 planteado por Crandall mediante una combinación novedosa de construcciones de congruencia al estilo de Erdős y estimaciones del conteo de números primos, con un desarrollo significativo asistido por inteligencia artificial.
Artículo original bajo licencia CC BY 4.0 (http://creativecommons.org/licenses/by/4.0/). Esta es una explicación generada por IA del artículo a continuación. No ha sido escrita ni avalada por los autores. Para mayor precisión técnica, consulte el artículo original. Leer descargo de responsabilidad completo
Imagina que tienes un número mágico, llamémosle E. Este número es especial porque los matemáticos han sabido durante mucho tiempo que es "irracional", lo que significa que su expansión decimal (o en este caso, binaria) continúa para siempre sin repetir nunca un patrón.
El número E se construye sumando una lista específica de fracciones:
Cuando escribes E en binario (usando solo 0s y 1s), se ve así:1.1001101101010000010111111...
La Gran Pregunta
En 2012, un matemático llamado Richard Crandall planteó una pregunta simple pero engañosa: ¿Aparece el patrón "11" (dos unos seguidos) infinitas veces en esta cadena interminable de dígitos binarios?
Es como preguntar: Si sigues lanzando una moneda para siempre, ¿eventualmente verás "Cara-Cara" un número infinito de veces? Para este número específico E, nadie supo la respuesta durante más de una década.
La Solución
El autor de este artículo, John Campbell, dice: "Sí, lo hace."
No solo adivinó; construyó una demostración matemática para mostrar que, sin importar cuán lejos llegues en el número E, siempre encontrarás más patrones de "11" esperándote.
¿Cómo lo hizo? (La Analogía)
Para demostrarlo, el autor utilizó una construcción ingeniosa, algo así como construir un sistema de cerraduras y llaves personalizado.
El juego de contar "divisores":
El número E está secretamente conectado con la cantidad de "divisores" (factores) que tienen los números. Por ejemplo, el número 6 tiene cuatro divisores (1, 2, 3, 6). El autor necesitaba encontrar números específicos donde la cantidad de divisores se comportara de una manera muy particular.La cerradura del "Teorema Chino del Resto":
Imagina que tienes una caja fuerte gigante con muchas cerraduras diferentes. Cada cerradura solo se abre si giras el dial a un número específico. El autor utilizó una famosa herramienta matemática llamada el Teorema Chino del Resto. Piensa en esto como una llave maestra que puede encontrar un único número que satisfaga todas estas diferentes cerraduras al mismo tiempo.Diseñó un sistema de cerraduras de modo que, cuando encontró el número "llave" (llamémoslo ), el número tuviera exactamente 6 divisores, y otros números cercanos tuvieran una cantidad enorme de divisores.
La caza de "primos":
Para asegurarse de que este número "llave" realmente existiera y fuera lo suficientemente grande, tuvo que encontrar muchos números primos especiales (números divisibles solo por 1 y por sí mismos). Utilizó un mapa de números primos (basado en el trabajo de Alford, Granville y Pomerance) para garantizar que hubiera suficientes "ingredientes primos" para construir su sistema de cerraduras.El problema de la "cola":
Al calcular el valor de E, el autor tuvo que preocuparse por la "cola"—la suma infinita de fracciones diminutas al final. Tuvo que demostrar que esta cola era tan pequeña que no arruinaría el patrón que estaba buscando. Mostró que el "ruido" al final del cálculo era demasiado silencioso para ocultar el patrón "11".
El Resultado
Al combinar estas herramientas, el autor demostró que podía encontrar un punto de partida donde:
- El -ésimo dígito de E es un 1.
- El -ésimo dígito de E también es un 1.
Como podía hacer que este punto de partida fuera tan grande como quisiera (haciendo sus "cerraduras" más grandes y encontrando primos más grandes), demostró que el patrón "11" no ocurre solo una o dos veces; ocurre infinitas veces.
Una nota sobre la IA
El artículo incluye una admisión única: el autor desarrolló esta demostración compleja mediante una extensa colaboración con una IA llamada GPT-5.5 Pro. Sin embargo, el autor enfatiza que la IA solo ofreció sugerencias, las cuales él luego revisó, corrigió y verificó exhaustivamente. Asume la responsabilidad total por las matemáticas finales.
Resumen
En resumen: el artículo resuelve un misterio de 12 años sobre un número famoso. Demuestra que si miras lo suficientemente profundo en el código binario de la constante de Erdős–Borwein, nunca te quedarás sin pares de "11". La demostración es una clase magistral en el uso de números primos y aritmética modular para forzar la aparición de un patrón específico.
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