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Knowledge, Attitude and Practice of Healthcare Providers Regarding Baby-Friendly Hospital Initiative (BFHI) Practices in the Gaza Strip, Palestine: A Cross-Sectional Study

Este estudio transversal de 369 proveedores de atención médica en la Franja de Gaza revela que, si bien los conocimientos, actitudes y prácticas generales con respecto a la Iniciativa para Hospitales Amigos de la Madre son moderados, estos son significativamente mayores entre las enfermeras, aquellas en hospitales designados como BFHI y, específicamente, aquellas que han recibido capacitación en BFHI, lo que destaca la necesidad urgente de ampliar dicha capacitación para mejorar el apoyo a la lactancia materna.

Autores originales: Marwan Jalambo, Basil Kanoa, Mueen Kariri

Publicado 2026-09-18
📖 6 min de lectura🧠 Análisis profundo

Autores originales: Marwan Jalambo, Basil Kanoa, Mueen Kariri

Artículo original bajo licencia CC BY 4.0 (https://creativecommons.org/licenses/by/4.0/). Esta es una explicación generada por IA del artículo a continuación. No ha sido escrita ni avalada por los autores. Para mayor precisión técnica, consulte el artículo original. Leer descargo de responsabilidad completo

La lactancia materna es una de las formas más naturales y poderosas de nutrir a un recién nacido, ofreciendo protección contra enfermedades para el bebé y beneficios de salud a largo plazo para la madre. Durante décadas, los científicos han sabido que la leche materna proporciona el equilibrio perfecto de nutrientes y anticuerpos, y que alimentar a un bebé exclusivamente con leche materna durante los primeros seis meses de vida es el estándar de oro para la salud. Para ayudar a las madres a tener éxito, la Organización Mundial de la Salud y UNICEF crearon un plan global llamado la Iniciativa de Hospitales Amigos de la Lactancia Materna. Este programa capacita a hospitales y clínicas para apoyar la lactancia materna asegurando que se enseñe a las madres cómo alimentar a sus bebés inmediatamente después del nacimiento, que no se les dé fórmula innecesaria y que reciban consejos consistentes y alentadores por parte del personal que las atiende. El éxito de este plan depende enteramente de las personas que trabajan en estas instalaciones: los médicos, enfermeros y farmacéuticos que guían a los nuevos padres. Si estos proveedores no comprenden las reglas o no creen en los métodos, el sistema no puede funcionar y las madres pueden perder la oportunidad de amamantar con éxito.

En la Franja de Gaza, los investigadores quisieron ver qué tan bien lo estaban haciendo realmente los trabajadores de la salud. Hicieron una pregunta simple pero vital: ¿Saben los médicos, enfermeros y farmacéacos que trabajan en hospitales y centros de salud las cosas correctas, creen en las ideas correctas y practican los comportamientos correctos para apoyar la lactancia materna? Para averiguarlo, un equipo de investigadores visitó instalaciones médicas en toda la región entre agosto y diciembre de 2022. Hablaron directamente con 369 proveedores de atención médica, incluyendo médicos, farmacéuticos y enfermeros, haciéndoles una serie de preguntas sobre sus conocimientos, sus actitudes y sus hábitos diarios. El objetivo era medir cuánto sabían estos trabajadores sobre la Iniciativa de Hospitales Amigos de la Lactancia Materna y si su capacitación marcaba una diferencia en cómo apoyaban la lactancia.

Los resultados revelaron un panorama mixto. En general, los proveedores de atención médica tenían un nivel de comprensión moderado, con un puntaje promedio de aproximadamente el 67 por ciento. Aunque la mayoría de ellos conocía la regla más famosa —que la lactancia debe comenzar dentro de la primera media hora tras el parto—, muchos no estaban seguros de los detalles más finos. Por ejemplo, solo alrededor de la mitad de los proveedores incluso había oído hablar de la Iniciativa de Hospitales Amigos de la Lactancia Materna, a pesar de trabajar en instalaciones que supuestamente estaban designadas como tales. También hubo brechas significativas en sus consejos respecto a cuándo introducir otros alimentos a un bebé y si era adecuado darle agua a un bebé antes de los seis meses de edad. Quizás lo más preocupante fue un error común sobre los horarios de alimentación: casi dos tercios de los proveedores creían que las madres debían alimentar a sus bebés siguiendo un reloj estricto, cada dos o tres horas, en lugar de alimentar al bebé cada vez que mostrara signos de hambre. Este consejo, si se sigue, puede reducir la producción de leche de la madre y acortar el tiempo que puede amamantar exclusivamente.

El estudio también mostró que el lugar donde trabajaba un proveedor y su título profesional importaban mucho. Los enfermeros, que suelen ser el primer punto de contacto para las nuevas madres, obtuvieron los puntajes más altos en conocimiento y práctica. Los médicos ocuparon el segundo lugar, mientras que los farmacéuticos obtuvieron los puntajes más bajos por un amplio margen. La ubicación del lugar de trabajo marcó una diferencia aún mayor. Los proveedores que trabajaban en hospitales que habían adoptado plenamente la Iniciativa de Hospitales Amigos de la Lactancia Materna puntuaron significativamente más alto que aquellos que trabajaban en centros de atención primaria de salud que aún no habían implementado plenamente el programa. La brecha era clara: aquellos en los hospitales designados sabían más, creían más fuertemente en los métodos y los practicaban con más frecuencia que sus colegas en otros entornos.

Sin embargo, el factor más poderoso de todos fue la capacitación. Los investigadores encontraron un fuerte vínculo entre si un proveedor había tomado un curso específico sobre la Iniciativa de Hospitales Amigos de la Lactancia Materna y su desempeño. Entre los proveedores que tuvieron los mejores puntajes, más del 90 por ciento había recibido esta capacitación especializada. En contraste, entre aquellos que tuvieron las mayores brechas en sus conocimientos y prácticas, solo una mínima fracción había sido capacitada. Esto sugiere que tener un título médico o trabajar en un hospital no es suficiente; la educación específica sobre cómo apoyar la lactancia materna es lo que realmente moldea la capacidad de un proveedor para ayudar. El estudio también señaló que un número pequeño pero notable de proveedores había sido abordado por representantes de empresas de leche de fórmula para promover la leche artificial, y algunos incluso habían aconsejado a las madres usarla, lo cual va en contra de las reglas diseñadas para proteger la lactancia materna.

Los investigadores concluyeron que la clave para mejorar el apoyo a la lactancia materna en la región no es solo confiar en la fuerza laboral existente, sino expandir la capacitación a todos, especialmente a los centros de salud, médicos y farmacéuticos que actualmente están rezagados. Los hallazgos sugieren que si más proveedores reciben esta educación específica, la calidad de la atención para las nuevas madres aumentará, ayudando a asegurar que más familias puedan beneficiarse de las ventajas naturales de la lactancia materna. Si bien el estudio no pudo probar que la capacitación cause mejores resultados en cada caso individual, la conexión era tan fuerte y consistente que apunta claramente hacia la capacitación como la herramienta más efectiva para el cambio. Al enfocarse en la educación y asegurar que las reglas de la Iniciativa de Hospitales Amigos de la Lactancia Materna sean comprendidas y practicadas por cada miembro del personal, el sistema de salud en Gaza puede construir una base más sólida para la salud de sus madres e hijos.

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