Effect of reduced CuSO 4 inclusion on growth performance, meat yield and economics of grower-finisher pigs
Este estudio demuestra que reducir el sulfato de cobre en la dieta a 75 mg/kg en cerdos de engorde mantiene el rendimiento del crecimiento y la calidad de la canal, al tiempo que maximiza los rendimientos económicos y apoya una producción más sostenible al reducir los costos de alimentación y la excreción de cobre.
Artículo original bajo licencia CC BY 4.0 (https://creativecommons.org/licenses/by/4.0/). Esta es una explicación generada por IA del artículo a continuación. No ha sido escrita ni avalada por los autores. Para mayor precisión técnica, consulte el artículo original. Leer descargo de responsabilidad completo
En el mundo de la porcicultura, el alimento es el mayor gasto individual, representando a menudo hasta el setenta por ciento del costo total de criar un animal. Para asegurar que estos animales crezcan de manera rápida y eficiente, los granjeros han dependido durante mucho tiempo de la adición de minerales específicos a su dieta. Uno de estos minerales es el cobre, suministrado usualmente en forma de sulfato de cobre. Si bien los cerdos necesitan pequeñas cantidades de cobre para mantenerse saludables y apoyar sus sistemas inmunológicos, los granjeros históricamente han añadido dosis "farmacológicas" mucho más altas a su alimento. La creencia era que estos niveles elevados actuaban como un potenciador del crecimiento, alterando las bacterias en el intestino del cerdo para ayudarles a digerir mejor el alimento y ganar peso más rápido. Sin embargo, esta práctica tiene un inconveniente significativo. Los cerdos no absorben todo el cobre que consumen; una gran parte pasa directamente a través de sus cuerpos y termina en su estiércol. Cuando este estiércol se esparce en los campos como fertilizante, el cobre se acumula en el suelo, dañando potencialmente el medio ambiente, contaminando el agua y contribuyendo al aumento de bacterias que son resistentes al tratamiento. A medida que las regulaciones se endurecen y las preocupaciones ambientales crecen, la pregunta se ha convertido en si estas dosis altas son realmente necesarias, o si los granjeros pueden reducirlas sin perjudicar a sus animales o sus ganancias.
Un equipo de investigadores de la Universidad de KwaZulu-Natal se propuso encontrar la respuesta probando diferentes niveles de cobre en las dietas de cerdos en crecimiento. Trabajaron con 352 cerdos, una mezcla de machos y hembras, comenzando cuando los animales tenían alrededor de diez semanas y pesaban aproximadamente 33 kilogramos. Los cerdos fueron divididos en grupos y alimentados con uno de cuatro dietas diferentes durante un periodo de doce semanas. La única diferencia en las dietas era la cantidad de sulfato de cobre añadido: un grupo recibió 25 miligramos por kilogramo de alimento, otro recibió 75 miligramos, un tercero recibió 125 miligramos y el grupo final recibió el nivel alto tradicional de 175 miligramos. Los investigadores monitorearon cuidadosamente cuánto comía cada cerdo, cuánto peso ganaba y qué tan eficientemente convertía ese alimento en masa corporal. Al final del ensayo, los cerdos fueron procesados para medir el peso de sus canales, el porcentaje de carne magra y el retorno financiero general para el granjero, incluyendo el costo del alimento y los ingresos por la venta de la carne.
Los resultados mostraron que los cerdos se desempeñaron notablemente bien independientemente de cuánto cobre recibieran. Los animales en los cuatro grupos crecieron a una tasa casi idéntica, comieron cantidades similares de alimento y convirtieron su alimento en peso corporal con igual eficiencia. No hubo una ventaja clara para los cerdos alimentados con los niveles más altos de cobre en términos de qué tan rápido crecieron o cuánta carne produjeron. De hecho, cuando los investigadores analizaron los datos de cerca, encontraron un patrón sutil pero importante respecto al peso final de la carne. Los cerdos alimentados con el nivel moderado de 75 miligramos de cobre por kilogramo de alimento tendieron a tener las canales más pesadas, mientras que aquellos alimentados con el nivel más alto de 175 miligramos produjeron canales ligeramente más ligeras que el grupo moderado. Esto sugiere que añadir más cobre más allá de cierto punto no ayuda al animal a crecer mejor e incluso podría ser contraproducente.
El hallazgo más significativo, sin embargo, provino del análisis financiero. Debido a que el cobre es un ingrediente que cuesta dinero, el precio del alimento aumentó constantemente a medida que la cantidad de cobre en la dieta subía. El alimento con el menor contenido de cobre fue el más barato de producir, mientras que el alimento con el mayor contenido de cobre fue el más caro. Cuando los investigadores calcularon el margen de beneficio —el dinero que queda después de pagar el alimento—, encontraron que el beneficio más alto no se obtuvo con el alimento más barato, ni con el más caro. En cambio, el mejor retorno financiero se logró con el grupo alimentado con el nivel de 75 miligramos. Este grupo generó los mayores ingresos por cerdo y el mayor margen de beneficio, superando a los grupos alimentados con dosis tanto menores como mayores. Los datos indicaron que el costo adicional de añadir altos niveles de cobre simplemente consumió las ganancias del granjero sin proporcionar ningún crecimiento o carne adicional para vender.
Estos hallazgos sugieren que la práctica tradicional de alimentar a los cerdos con dosis muy altas de cobre ya no es necesaria para una producción óptima. Al reducir el cobre en la dieta a un nivel moderado de 75 miligramos por kilogramo, los granjeros pueden mantener la misma alta calidad de crecimiento y rendimiento de carne mientras ahorran dinero en costos de alimentación. Este ajuste también ofrece un claro beneficio ambiental. Dado que los cerdos excretan la mayor parte del cobre que consumen, alimentarles con menos cobre significa que menos cobre termina en el estiércol, reduciendo el riesgo de contaminación del suelo y la propagación de genes de resistencia en el medio ambiente. El estudio concluye que un nivel moderado de suplementación de cobre es suficiente para mantener cerdos sanos y productivos, ofreciendo un camino hacia un sistema de producción que sea tanto más rentable como más sostenible. Aunque la investigación se realizó en una sola granja, los resultados proporcionan una fuerte indicación de que la industria puede alejarse de la suplementación excesiva de minerales sin comprometer la calidad del alimento producido.
¿Ahogado en artículos de tu campo?
Recibe resúmenes diarios de los artículos más novedosos que coincidan con tus palabras clave de investigación — con resúmenes técnicos, en tu idioma.