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Decomposing the Trust-Informality Relationship: Dimensions and Demographic Heterogeneity Across OECD Countries

Este artículo analiza datos de la OCDE para demostrar que dimensiones específicas de la confianza institucional —a saber, la capacidad de respuesta, la equidad, la fiabilidad y la transparencia— están significativamente asociadas con una economía sumergida menor, con efectos que varían notablemente entre los grupos demográficos y que persisten como un stock a largo plazo en lugar de fluctuaciones a corto plazo.

Autores originales: Oliwia Wyciszkiewicz, Friedrich Schneider

Publicado 2026-10-21
📖 8 min de lectura🧠 Análisis profundo

Autores originales: Oliwia Wyciszkiewicz, Friedrich Schneider

Artículo original bajo licencia CC BY 4.0 (https://creativecommons.org/licenses/by/4.0/). ✨ Esta es una explicación generada por IA del artículo a continuación. No ha sido escrita ni avalada por los autores. Para mayor precisión técnica, consulte el artículo original. Leer descargo de responsabilidad completo

Toda sociedad depende de un acuerdo silencioso y tácito entre su gente y su gobierno. Los ciudadanos aceptan seguir las reglas y pagar impuestos y, a cambio, el Estado proporciona servicios, seguridad y una economía funcional. Cuando este acuerdo se mantiene, la economía funciona sin problemas en los libros. Pero cuando el acuerdo se debilita, surge una capa oculta de actividad económica. Esta es la economía en la sombra, una vasta red de trabajo no registrado, ingresos no gravados y negocios informales que operan justo fuera de la vista oficial. No es un fenómeno marginal; en muchas naciones ricas, representa una parte significativa de toda la actividad económica, lo que significa que los gobiernos recaudan menos ingresos de los que podrían y los trabajadores carecen de las protecciones del empleo formal. Durante décadas, los economistas creyeron que el tamaño de esta economía oculta era impulsado por dos fuerzas principales: qué tan altos eran los impuestos y qué tan estrictamente el gobierno aplicaba las reglas. Si los impuestos eran demasiado altos o la policía demasiado permisiva, la gente simplemente se iría a la clandestinidad.

Sin embargo, una mirada más cercana a los datos de las naciones ricas revela un rompecabezas. El tamaño de la economía en la sombra no siempre coincide con las tasas impositivas, y la probabilidad de ser atrapado por romper las reglas es a menudo tan baja que no puede explicar por qué algunos países tienen economías ocultas grandes mientras que otros no. Esto sugiere que hay algo más en juego, algo arraigado en el comportamiento humano más que en el simple cálculo frío. Los investigadores han sospechado durante mucho tiempo que la confianza juega un papel central. Si la gente cree que su gobierno es honesto y justo, es más probable que siga las reglas voluntariamente. Pero la confianza no es un sentimiento único y simple. Es una mezcla compleja de diferentes creencias sobre cómo se comporta el Estado. Un nuevo estudio de Oliwia Wyciszkiewicz y Friedrich Schneider profundiza en esta complejidad, preguntando no solo si la confianza importa, sino exactamente qué partes de la confianza importan, y para quién. Al examinar datos de veinticinco naciones ricas, han mapeado las cualidades específicas del gobierno que mantienen pequeña la economía en la sombra y aquellas que no lo hacen.

Los investigadores comenzaron recopilando una enorme cantidad de información de dos encuestas recientes realizadas por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos. Estas encuestas preguntaron a más de 100.000 ciudadanos en veinticinco países que calificaran su confianza en las instituciones públicas en siete áreas diferentes. Estas áreas incluían si el gobierno trata a la gente con justicia, si responde a las quejas, si es confiable y competente, si es honesto y libre de corrupción, y si es abierto y transparente. También midieron la confianza general en el sistema político y la confianza en otras personas. El equipo luego combinó estas respuestas de las encuestas con estimaciones independientes del tamaño de la economía en la sombra en cada país, las cuales fueron calculadas utilizando un método sofisticado que infiere la actividad económica oculta a partir de patrones económicos observables. Al fusionar los sentimientos de la gente con los números duros de la economía, crearon un cuadro detallado de cómo diferentes tipos de confianza se relacionan con el tamaño de la economía oculta.

Los resultados pintaron un cuadro claro y sorprendente. El estudio encontró que no toda la confianza es igual. Cuatro dimensiones específicas de la confianza estaban fuertemente vinculadas a una economía en la sombra más pequeña: la creencia de que el gobierno responde a los ciudadanos, que trata a todos con justicia, que es confiable y competente, y que es abierto y transparente. Cuando los ciudadanos sentían que su gobierno los escuchaba, los trataba por igual, prestaba los servicios adecuadamente y compartía la información abiertamente, la economía oculta era más pequeña. Lo más poderoso de esto era la capacidad de respuesta. Los datos mostraron que por cada punto de aumento en la creencia de los ciudadanos de que el gobierno se adapta a sus necesidades y comentarios, el tamaño de la economía en la sombra caía en más de tres puntos porcentuales. Este efecto fue tan fuerte que se mantuvo incluso cuando los investigadores tomaron en cuenta otros factores como el desempleo y la carga fiscal general.

En contraste, otras ideas comunes sobre la confianza no se sostuvieron. El estudio encontró que la confianza general en el sistema político, o un sentimiento amplio de que el gobierno es honesto y libre de corrupción, no predijo el tamaño de la economía en la sombra una vez que se consideraron otros factores. Del mismo modo, confiar en otras personas en la sociedad no marcó ninguna diferencia. Esto sugiere que los ciudadanos no están reaccionando al Estado como una idea abstracta o una entidad distante. En cambio, están reaccionando a la calidad concreta y diaria de sus interacciones con él. No basta con que un gobierno sea generalmente "bueno" u "honesto" en los titulares; debe ser receptivo, justo, confiable y abierto en sus acciones específicas. La investigación descarta explícitamente la idea de que simplemente combatir la corrupción o aumentar la moral general sea suficiente para reducir la economía en la sombra. Si un gobierno es honesto pero no receptivo, o justo pero incompetente, la economía en la sombra permanece grande.

El estudio también analizó quién en la población es más sensible a estos cambios en la confianza. Los investigadores descubrieron que la relación entre la confianza y la economía en la sombra no es la misma para todos. Es más fuerte entre las mujeres, los ciudadanos mayores y las personas nacidas en el país. Estos grupos tienden a ser más escépticos sobre el desempeño del gobierno, y cuando ese desempeño mejora, son los que tienen más probabilidades de regresar a la economía formal. El efecto también es más fuerte para los hogares de ingresos medios. Para los ciudadanos de ingresos altos, el tamaño de la economía en la sombra no parecía cambiar basándose en los niveles de confianza en absoluto. Esto sugiere que las personas ricas pueden depender más de la aplicación de la ley y la infraestructura financiera para mantenerse cumplidoras, o bien pueden tener los recursos para navegar el sistema formal independientemente de cuánta confianza tengan en el gobierno. Los ciudadanos de bajos ingresos respondieron fuertemente a la justicia y la confiabilidad, pero menos a la capacidad de respuesta, quizás porque se sienten menos conectados con los beneficios de los servicios públicos.

Quizás el hallazgo más significativo concierne al tiempo de estos efectos. Los investigadores intentaron ver si un país podía reducir su economía en la sombra simplemente mejorando sus puntuaciones de confianza en un periodo corto. Observaron los cambios entre 2021 y 2023 y no encontraron evidencia de que las mejoras a corto plazo en la confianza condujeran a reducciones inmediatas en la economía oculta. La relación solo apareció al comparar diferentes países entre sí, no al observar a un solo país cambiar a lo largo del tiempo. Esto implica que la confianza actúa como un fondo acumulado y profundo, construido a lo largo de décadas de comportamiento consistente, más que como una solución rápida que se pueda lograr en un solo ciclo electoral. Los rendimientos de construir un gobierno receptivo, justo y abierto se capitalizan a través de las generaciones, lo que explica por qué algunas naciones han mantenido economías en la sombra pequeñas durante mucho tiempo mientras que otras luchan a pesar de las reformas recientes.

En última instancia, esta investigación cambia la conversación sobre cómo solucionar la economía en la sombra. Sugiere que la solución no reside en sanciones más severas o impuestos más altos, sino en las cualidades específicas y medibles de cómo un gobierno trata a su gente. Cuando un gobierno escucha, trata a las personas por igual, cumple sus promesas y habla con claridad, construye una forma de confianza que incentiva a la gente a permanecer en la economía formal. Este es un proceso estructural y lento que requiere paciencia, pero los datos muestran que es la forma más efectiva de traer la economía en la sombra a la luz. El estudio concluye que, si bien no podemos obligar a la gente a cumplir solo mediante el miedo, podemos construir un sistema donde el cumplimiento se sienta como algo natural y correcto, siempre y cuando el gobierno se gane esa confianza a través de sus acciones diarias.

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