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The Saving Abroad at Low Interest While Borrowing at High Interest Dilemma: How Much of a Commodity Windfall Should a Middle-Income Country Save in Its Sovereign Wealth Fund? Empirical Evidence from Mongolia

Este artículo sostiene que para los países de ingresos medios exportadores de materias primas como Mongolia, donde los costos de endeudamiento disminuyen a medida que los precios aumentan, la estrategia óptima es ahorrar aproximadamente entre el 64 % y el 84 % de las ganancias extraordinarias de las materias primas en un Fondo Soberano o utilizarlas para cancelar la deuda en lugar de gastarlas domésticamente, ya que este enfoque maximiza el bienestar al equilibrar los bajos rendimientos del fondo frente al valor de seguro de evitar altos costos de endeudamiento durante las crisis.

Autores originales: Tumendelger Lkhagvasuren, Batnasan Namsrai

Publicado 2026-10-14
📖 6 min de lectura🧠 Análisis profundo

Autores originales: Tumendelger Lkhagvasuren, Batnasan Namsrai

Artículo original bajo licencia CC BY 4.0 (https://creativecommons.org/licenses/by/4.0/). ✨ Esta es una explicación generada por IA del artículo a continuación. No ha sido escrita ni avalada por los autores. Para mayor precisión técnica, consulte el artículo original. Leer descargo de responsabilidad completo

Los países que venden materias primas como el carbón, el cobre o el petróleo se enfrentan a una cuerda floja financiera única. Cuando los precios mundiales de estos bienes suben, la nación obtiene una súbita entrada de efectivo. Al mismo tiempo, debido a que el mundo ve al país como más rico y seguro, los bancos e inversores le prestan dinero a tasas de interés más bajas. Por el contrario, cuando los precios se desploman, los ingresos del país desaparecen y los prestamistas exigen un interés mucho más alto para compensar el aumento del riesgo. Esta doble exposición crea una elección difícil para los líderes: ¿deberían gastar el dinero extra inmediatamente para construir carreteras y escuelas en casa, o deberían ahorrarlo en el extranjero en un fondo soberano de riqueza? El dilema se agudiza por una realidad específica en lugares como Mongolia: el gobierno a menudo tiene que pedir prestado dinero a altas tasas de interés para financiar sus operaciones, mientras que el dinero que reposa en su cuenta de ahorros extranjera genera un rendimiento mucho menor. Esto crea un argumento tentador para gastar los ahorros ahora en lugar de dejarlos inactivos, a pesar de que gastar demasiado durante un auge puede conducir a un desplome doloroso cuando los precios finalmente caigan.

Los investigadores Tumendelger Lkhagvasuren y Batnasan Namsrai se propusieron resolver este enigma para Mongolia, una nación que recientemente se unió a las filas de los países de ingresos medios-altos y que actualmente debate cómo gestionar su riqueza mineral. Construyeron una simulación computacional detallada de la economía mongola para probar diferentes reglas para el manejo de estas ganancias inesperadas. El estudio va más allá de las dos posiciones extremas que suelen argumentarse en el debate público: o gastar cada dólar de ingresos extra inmediatamente o ahorrar cada solo dólar en el extranjero. En su lugar, los investigadores plantearon una pregunta más práctica: ¿cuál es el equilibrio perfecto entre el ahorro y el gasto para que el país sea lo más próspero posible a largo plazo? Para responder a esto, primero midieron exactamente cuánto cambian los costos de endeudamiento de Mongolia cuando los precios de las materias primas se mueven. Utilizando décadas de datos, descubrieron que cuando los precios de las materias primas suben, la tasa de interés que el gobierno paga por sus préstamos baja significativamente, y cuando los precios caen, el costo de endeudamiento se dispara. También confirmaron que esta relación no es simétrica: el costo de endeudamiento tiende a subir mucho más drásticamente durante una caída de lo que baja durante un auge.

La simulación reveló que ninguno de los extremos es la respuesta correcta. Gastar todo el dinero excedente en casa es arriesgado porque alimenta un auge crediticio que hace que la economía sea vulnerable cuando los precios caen. Ahorrar todo en el extranjero también es subóptimo porque pierde la oportunidad de invertir en infraestructura pública cuando el país es rico y el endeudamiento es barato. El modelo sugiere que un camino intermedio es la estrategia más efectiva. Dependiendo de qué tan sensibles sean los costos de endeudamiento del país a los cambios de precios, el mejor enfoque es ahorrar aproximadamente la mitad o dos tercios de cada excedente e invertir el resto en casa. Esta mezcla específica permite al país construir capital público cuando es asequible, al tiempo que mantiene suficiente efectivo en reserva para suavizar las inevitables recesiones. Los investigadores encontraron que la ley actual de Mongolia, que dirige el 65 por ciento de los ingresos minerales adicionales a un fondo soberano de riqueza, se sitúa muy cerca de este punto óptimo. Si bien el porcentaje exacto podría cambiar ligeramente según diferentes supuestos económicos, el hallazgo más importante es que evitar los extremos es mucho más crítico que dar con un número preciso.

El estudio también abordó una objeción común: dado que el fondo extranjero genera una tasa de interés más baja de la que el gobierno paga por su deuda, ¿no es mejor usar el dinero para pagar la deuda o gastarlo en casa? Los investigadores simularon un escenario donde el fondo genera una tasa baja mientras el gobierno carga con una deuda alta. Incluso con este costo, la simulación mostró que ahorrar la mayor parte del excedente sigue siendo la mejor política. El bajo rendimiento del fondo actúa como una prima para un seguro; protege al país de tener que endeudarse a tasas demoledoras cuando ocurre una crisis. De hecho, el modelo indica que si el gobierno puede endeudarse de forma barata durante una crisis, usar el excedente para pagar la deuda es mejor que crear un fondo. Sin embargo, si el endeudamiento se vuelve prohibitivamente caro cuando la economía atraviesa dificultades, el fondo se convierte en una red de seguridad vital. Los investigadores también probaron una tercera opción que se ve a menudo en las naciones ricas en recursos: entregar el dinero excedente directamente a los ciudadanos como pagos en efectivo. Sus resultados fueron claros: este enfoque es la peor regla posible. Entregar el dinero a los hogares durante un auge amplifica la oleada de crédito y conduce a una caída más profunda después, dejando al país en una situación peor que si el dinero se hubiera ahorrado o invertido en proyectos públicos.

En última instancia, el documento proporciona una hoja de ruta clara para Mongolia y naciones similares que navegan la volatilidad de los mercados mundiales de materias primas. Los datos sugieren que el país no debe oscilar entre los polos del gasto total y el ahorro total. En su lugar, una estrategia constante de ahorrar aproximadamente la mitad o dos tercios de cualquier ingreso inesperado, mientras se invierte el resto en infraestructura pública, ofrece el mayor bienestar a largo plazo. Este enfoque reconoce que, aunque la cuenta de ahorros extranjera pueda ganar menos de lo que el gobierno paga por sus préstamos, la estabilidad que proporciona contra futuros choques de endeudamiento vale el costo. La investigación confirma que el marco legal actual en Mongolia está bien alineado con estos hallazgos, ofreciendo un camino robusto para gestionar la riqueza de los recursos de la nación sin caer víctima de los ciclos de auge y caída que han plagado a otros exportadores de materias primas.

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